lunes, 16 de octubre de 2017

Borraja

"Para aquellos que sufren de tristeza o abatimiento, que desean sentir mayor ánimo para enfrentar las situaciones difíciles de la vida con coraje y alegría; en ocasiones sienten tristeza y necesitan consuelo, incluso si no conocen la razón de estos sentimientos.

El remedio permite sentirnos con mayor esperanza para afrontar nuestras situaciones cotidianas con menor esfuerzo o incluso con felicidad, aún cuando este estado tenga mucho tiempo con nosotros."

Artius



Esta flor trata el tema de la alegría, pero no es simplemente el sentirnos alegres porque sí (aunque esa situación en general es fenomenal!) sino también el tener ánimo para afrontar las cosas cuando no están yendo como quisiéramos y nos sentimos decaídxs y descorazonadxs por esto.

En la antigua Grecia el comer Borraja provocaba euforia, un poco de esto se adquiere en la esencia floral, nos sentimos con alegría y con esperanza de que podremos con las situaciones que la vida nos envía, cuando nos sentimos abatidos, solos, tristes, necesitamos un empujón o incluso si tenemos baja tolerancia a la frustración Borraja puede darnos ese impulso para continuar con lo que tenemos que hacer. 

El estado negativo de Borraja no tiene que ser reciente, puede ya tener un tiempo con nosotrxs, podemos tener episodios de tristeza o sentirnos mal desde hace un tiempo y de cualquier manera la esencia floral actuará como un catalizador para poder recuperar las ganas de seguir adelante. También es muy útil en los procesos terapéuticos cuando sentimos una pena muy profunda, junto con otras esencias florales que complementen el cuadro si es que se requieren.

Esta esencia nos permite poder reconectar con la alegría de vivir el día a día, de abrir el corazón a la felicidad y de tener esa palmadita en la espalda en tiempos difíciles.





domingo, 17 de septiembre de 2017

Wild Rose

Aquellos que, sin razón aparentemente suficiente, se resignan a todo lo que sucede, y sólo se deslizan por la vida, la toman como viene, sin ningún empeño por mejorar las cosas y encontrar un poco de alegría. Se han rendido a la lucha por la vida sin quejarse.
Dr. Edward Bach
Los Doce Curadores y Otros Remedios



Una de las flores dentro de la familia "Falta de interés en el momento presente" es Wild rose, rosa silvestre o escaramujo. Como ya sabemos, todas las flores dentro de esa familia tienen poco interés en sus circunstancias, en el caso de Wild rose nos encontramos con una persona apática, con falta de motivación, abulia, una cierta resignación callada y en ocasiones hasta plácida sobre las circunstancias en las que se encuentra.
Podría decirse que las cosas les dan lo mismo, hace falta este interés por descubrir cosas nuevas, por emocionarse nuevamente por lo que la vida pueda ofrecerles, el remedio ayuda a recuperar estas ganas e interés por la existencia y no simplemente observar cómo pasa sin hacer un intento por disfrutarla. A veces pareciera como si estuvieran contentos o complacidos con su vida así como está aunque en realidad es más un estado de falta de interés en cambiar las cosas. 
Cuando equilibramos el estado negativo de Wild rose, sigue habiendo esta complacencia por las cosas y también vuelve la curiosidad y las ganas de salir al mundo y ver qué más hay para nosotros; recuperamos el interés sobre qué podemos hacer para realizarnos como personas y buscamos formas nuevas de disfrutar de la vida en lugar de encogernos de hombros y decir "ni modo" o pensar que no viene al caso hacer algo más por nuestra situación de vida.
A veces el estado Wild rose negativo no se ve tan a simple vista, puede ser que tengamos este desequilibrio solamente en un área de nuestra vida, y en realidad seamos personas muy activas pero que ciertas cosas las hayamos aceptado sin queja o nos hayamos resignado apaciblemente a la situación. O personas que no son totalmente felices en su vida pero que no hacen nada para mejorarla, pueden seguir rutinas por costumbre o quedarse en el mismo trabajo por años sin quejarse (aunque no les guste realmente). Es importante identificar esa emoción o sentimiento de indiferencia ante la situación para poder diferenciar de otros remedios que también tienen falta de interés. 
Wild rose nos da motivación para salir de la inercia y la indiferencia, interesándonos más en el mundo y en qué podemos hacer para encontrar más placer y más gusto por la vida. Ese interés y  sentimiento "happy-go-lucky" de explorar y de salir a ver qué más hay en lugar de quedarnos con nuestra vida como está, por más insatisfactoria o cómoda que sea. Wild rose nos ayuda a recuperar el entusiasmo cuando nos hemos resignado ante las circunstancias y vamos por la vida sin mayor interés.

viernes, 25 de agosto de 2017

¿Por qué darnos gusto?


Casi no se enfatiza la importancia de darnos gusto en la vida, la mayoría del tiempos nos encontramos con que el deber, la fuerza y el incansable ímpetu con el que perseguimos las metas sin descanso es lo que se premia; dejamos mucho de lado nuestro derecho a buscar el placer en las cosas cotidianas y hasta lo censuramos pues pensamos que puede perjudicar nuestro desarrollo.

La cuestión aquí es que muchas veces el perseguir aquello que nos produce satisfacción nos permite volvernos más flexibles y abiertxs a nuevas maneras de hacer, de crear, y de generar alternativas a cómo hacemos las cosas, lo cual reditúa en un mejor desempeño en todas las áreas de nuestra vida.

Es paradójico que en muchas ocasiones nuestros esfuerzos no son suficientes para los estándares tan altos que nos imponemos o que interiorizamos de nuestro entorno. Es normal que suceda así, crecimos en una sociedad y en un sistema que da reconocimiento al tener, al hacer, producir, generar; y pone muy poco valor al ser y la consecuencia que viene de ello. Hasta cierto punto resulta peligroso que haya personas tan libres como para decidir sobre su cuerpo o sobre aquello que realmente quieren, que puedan observar lo que se demanda de ellxs y que decidan si quieren responder o no a esa demanda. Peligroso para el trabajo, para el sistema y para muchas de las cosas que oprimen nuestra capacidad de decir que sí y que no es para nosotrxs. No obstante existen esas personas y son las que generan cambios y son agentes de trasformación de nuestra sociedad, esas personas crean un mundo nuevo con sus ideas y sus diferencias, nos vendría bien fijarnos en qué es lo que pasa cuando llegan a nuestra vida y nos empoderan para lograr aquello que siempre hemos querido ser.

Ciertamente estas cualidades y libertades no son dadas por seguir al pie de la letra las normas y lo que se supone que deben hacer o querer, sino que vienen como consecuencia de un poder personal suficientemente firme para decir basta cuando ya no desean lo que en su vida existe. Pensemos un poco en nuestrxs familiares más próximxs o a las personas a las que más queremos, con certeza podremos encontrar a mujeres abnegadas en su casa que hubieran querido salir a trabajar o viajar por el mundo en lugar de estar lavando ropa. O tal vez podamos encontrarnos con hombres cansados, forzados por un rol determinado socialmente, trabajando todo el día para poder lograr el estatus de proveedor y profesionista exitoso, cuando en realidad hubieran querido dedicar su vida algo completamente distinto. Tampoco faltan lxs jovenes que estudian una carrera para "no morirse de hambre" y que se encuentran que el éxito que esos estudios les auguraban no coinciden con la realidad laboral y ahora deben replantear toda su vida . Escenarios salidos de una telenovela, pero no por eso dejan de ser reales cuando escudriñamos en las emociones más profundas que a menudo tienen que ser sentidas en soledad y escondidas antes de recibir la sanción tan solo por sentirlas.

¿En qué momento dejamos de darnos gusto? ¿Por qué no podemos callar un poco la voz del razonamiento para disfrutar un atardecer sin tener que explicar por qué nos gusta o preocuparnos por lo que tenemos que hacer mañana? ¿Cuándo decidimos que las mujeres deben interesarse más en los sentimientos y los hombres deben solo querer sexo? Tal vez hubo algún punto en el que se decidió por nosotrxs y simplemente tuvimos que decir que sí porque no se nos enseñó que podíamos negarnos. O tal vez a inercia de la rutina nos arrastró hacia una apatía complaciente que algún día se volvió insoportable, y es cuando empezamos a preguntarnos si había algo más. 

Y sí lo hay, sin caer en optimismos negadores de la realidad. Se puede empezar a reconstruir aquello que fuimos y poner las piezas una a una de lo que queremos ser. Podemos empezar a cuestionar lo que tiene que ser cuestionado y tal vez dejar de racionalizar aquello que es bueno para nosotrxs y que no causa daño. Tal vez la clave de todo es el poder recuperar el derecho a darnos gusto y a decidir lo que queremos, apartando la voz de afuera que nos dice que no es prudente o no se acostumbra así. Recuperando el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y a ser quienes queremos ser, retomando la pasión que sublimamos en títulos o en ropa de moda. Descongestionándonos de las amarguras de aquello que ya no fue o permitiéndonos llorar por aquello que perdimos y que nunca lamentamos por querer "ser fuertes". 

El punto de todo es poder decidir, tener la conciencia para hacerlo y asumiendo que la reconstrucción de nosotrxs es un camino que se toma con cada paso que damos o que no damos. Darnos gusto implica ser quienes somos y asumirlo sin pena, con amor propio y la dignidad de saber que, con estar a gusto, es suficiente. Explorarse, mentalmente o físicamente, nos da ese conocimiento y esa consciencia, sin el yugo del deber podemos simplemente ser, o podemos decidir quedarnos ahí, de nuevo la validación que cuenta es la que viene de nosotrxs, no de aquello que se nos pide. 

Se dice por ahí que la llave del cambio es aceptar primero lo que somos y sentimos, teniendo luz sobre esto y aceptando su existencia tenemos oportunidad para hacer algo con eso, lo que es vital es que la decisión de hacer o no hacer venga de nosotrxs, solo de esta manera podremos replantear y construir, deshacer o dejar lo que está ya hecho, pero siempre desde el empoderamiento, desde el yo frente al mundo; y con el poder para decidir sobre lo que soy y lo que quiero ser.



lunes, 21 de agosto de 2017

Yang Balance


Esta mezcla nos permite ayudar a todos aquellas personas que son muy impositivxs y les gusta tener siempre la razón o el mando.

También nos permite equilibrar nuestro sentido de la valía personal, coadyuva a mostrarnos más sincerxs con nuestras emociones y lo que sentimos; así como promover el impulso a la acción cuando nos hemos vuelto muy rutinarixs o con falta de interés en hacer cambios en nuestra vida.

Genera una sensación de tener más equilibrio en el uso de nuestra energía cuando trabajamos de más y no nos permitimos descansar o cuando ya estamos muy cansadxs y necesitamos recuperarnos. También ayuda a desacelerar el ritmo si nos hemos vuelto impacientes e irritables o cuando hay falta de relajación en general.

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lunes, 14 de agosto de 2017

Pink monkey flower

"Para aquellos que evitan mostrarse tal cual son pues temen ser rechazados. Frecuentemente sienten vergüenza por su forma de ser, o sienten como si hubiera una parte de ellos que no pudieran exteriorizar sin riesgos; en especial las emociones y sentimientos".

Artius

Esta esencia floral se encuentra botánicamente emparentada con Mimulus, la esencia floral del sistema Bach que trata el miedo por causas conocidas. 

De esta manera podemos deducir que también trata esta emoción, la diferencia entre Mimulus y Pink monkeyflower es que esta última trabaja en específico el miedo a mostrar nuestras emociones y cómo nos sentimos, o la manera en que somos realmente.

Generalmente la gente en este estado negativo esconde su verdadera manera de ser pues temen no ser aceptados, por lo mismo viven escondiendo su mundo sentimental de los otros. Muchas veces las razones de este miedo están derivadas de experiencias pasadas que nos han hecho volvernos hacia nostrxs mimxs. El dolor que pudimos haber sentido no nos deja sentir la seguridad de ser quienes somos y que otrxs lo vean.

Esto se extiende a muchos campos de nuestra vida, desde las relaciones interpersonales hasta las sexuales, ese miedo de no dejar ver cómo somos y cómo nos sentimos pone una barrera entre el mundo y nosotros. La capacidad del intercambio de experiencias y emociones se ve truncada y nos quedamos como en una isla en medio de los demás. Ya sea en las relaciones afectivas como en otras áreas; sentimos pena, miedo de ser, como cuando nos ruborizamos por algo impropio que hemos hecho.

Pink monkeyflower nos da el valor que necesitamos para mostrarnos tal cual somos y así poder disfrutar más activamente del mundo emocional y todo lo que ofrece, desde relaciones laborales más directas, sexo más placentero y desinhibido, hasta un noviazgo más abierto y auténtico. 

En ocasiones también puede verse este estado como vergüenza de mostrar el cuerpo, la actitud principal para diferenciarla de otros remedios florales  que tratan el no sentirse a gusto con el físico es que Pink Monkey flower lo que realmente teme es ser rechazadx y por lo mismo el miedo mostrarse también abarca este aspecto de su vida también. Esta esencia floral está muy indicada para aquellos momentos en los que tal vez nos sintamos a gusto con nuestro cuerpo pero el temor a mostrarlo y no ser aceptados como somos nos haga echarnos para atrás en las situaciones. Esa es la gran diferencia entre este remedio y otros que tratan específicamente el disgusto hacia el cuerpo físico.

Una esencia realmente valiosa en estos tiempos de apariencias, poses y miedo al rechazo emocional. Con el valor de Pink monkeyflower podemos ser y mostrarnos auténticxs, este sentimiento de libertad nos deja listos para avanzar en nuestra vida con confianza y apertura, disfrutando de todos los momentos de intercambio entre nuestros seres queridos y la posibilidad de un contacto más profundo y genuino con quienes decidamos tenerlo.



lunes, 3 de julio de 2017

Agrimony

Personas joviales, alegres y divertidas que aman la paz y se angustian con las discusiones o peleas, para evitarlas estarán dispuestas a renunciar a mucho.
Aunque por lo general tienen problemas y se atormentan e inquietan y se preocupan en la mente o en el cuerpo, ocultan sus preocupaciones detrás de su humor y bromas y se les consideran como muy buenos amigos a conocer. A menudo toman alcohol o drogas en exceso para estimularse y ayudarse a sí mismos a soportar sus aflicciones con alegría.
Dr. Edward Bach
Los Doce Curadores y Otros Remedios

Este es un remedio al que muchas personas le tienen miedo, sin embargo es maravilloso y muy útil. Quizá porque hace falta a veces darle su justo lugar y entender un poco cómo actúa, además de estar conscientes de que todo en terapia floral tiene que ver con identificar, aceptar y equilibrar nuestras emociones.

La principal característica de Agrimony es el encubrimiento del conflicto, de las emociones incómodas y dolorosas, debajo de una máscara de alegría, pacifismo y jovialidad. Son aquellos estados en los cuales podemos decir "todo está bien" con una sonrisa, mientras nos morimos por dentro. O cuando aceptamos ciertas situaciones con aparente beneplácito para evitar un conflicto, pero no estamos conformes con ello; cuando esta represión o evasión se acumula, comienza entonces la consecuencia de vivir en Agrimony negativo: ansiedades, dolores, torturas internas, broncas y conflictos incluso por no aceptar partes de nuestra personalidad que consideramos "no ideales u oscuras".

Como dice el Dr. Bach en su descripción, son personas joviales que no les gustan las peleas ni las discusiones, renuncian a muchas cosas con tal de no salir mal con los otros pues esto les causa incomodidad.

Recordemos que está en la familia de “Hipersensibilidad a influencias e ideas” y que en este aspecto su sensibilidad es hacia el conflicto con los otros y las situaciones de desarmonía en el exterior que le causan malestar. La podemos diferenciar en este aspecto de otra flor de la misma familia: Centaury; muchas veces Centaury accede a cosas que no quiere y le cuesta trabajo decir no, sin embargo las razones y la manera en cómo lo hacen estas dos flores es muy diferente. Centaury tiene un deseo de ayudar y de ser de servicio, le cuesta trabajo poner límites porque las necesidades de los otros vienen antes que las de ella mientras que  Agrimony no quiere salir mal con la gente porque le desagrada el conflicto y la confrontación que cause un disturbio en la paz del ambiente ¡Gran diferencia!

Por esto muchos temen a Agrimony, al parecer hay una creencia de que cuando damos este remedio la máscara de alegría se cae y se tiene que enfrentar todo lo que se había estado reprimiendo detrás de la sonrisa. Y muchas veces es cierto, sí puede haber emociones que han estado esperando salir y que por pretender que todo está genial simplemente están ahí latentes, esto es lo valioso del remedio también y mucho del punto de la terapia floral: ver nuestras emociones y aprender de ellas, trascenderlas, desarrollar la virtud que necesitamos para equilibrar ¿Qué mejor manera de hacerlo que tenerlas frente a nosotros?


Considerando que nada malo puede venir de los remedios florales sólo podemos esperar un balance mayor al reducir la ansiedad y el tormento interno detrás de la máscara de felicidad y jovialidad, tal vez pueda ser un poco incómodo al inicio pero bien vale la pena darse la oportunidad de conocerse mejor y de ser más nosotros mismos que una persona que evita salir mal con todos y por eso finge que todo está bien. 

Otro aspecto de Agrimony que es muy interesante es que muchas veces para enfrentar las situaciones externas que le causan disgusto o tristeza (y poder mantenerse alegres en el proceso) recurren a drogas y estimulantes ¿Será que hagamos esto a  veces? Al menos una vez en nuestra vida hemos conocido (o sido esas personas) que necesitamos tomarnos unas copitas para poder enfrentar las situaciones adversas con ánimo, o que necesitamos el cigarrito para poder sentir como que nos calma un poco la ansiedad y poder seguir sonriendo en la oficina. O tener la necesidad de tomar grandes cantidades de café para poder estar al 100 durante el día, quizá algo más fuerte o hacer otras cosas para poder evadir la tristeza que nos causa la soledad. Todo esto es campo de Agrimony también.

Mientras lo que hagamos sea para poder seguir manteniendo un sentido lúdico, evitar el conflicto y afrontar las adversidades con alegría y ánimo este remedio nos ayudará a desarrollar la capacidad de mantener nuestra alegría (pero verdadera) frente a las adversidades, poder afrontar eso que no nos gusta de la vida y de nosotros mismos, convertirnos en personas más íntegras y completas.

No podemos ir ocultando lo oscuro de nosotros y de nuestra existencia detrás de una máscara de placer, tarde o temprano nos cobrará el precio; generalmente la gente nunca sabe que la vida de un Agrimony está mal ya que son muchas de las veces el alma de la fiesta, o aquella persona eternamente optimista que realmente evade su tortura mental y emocional o que no quiere enfrentar la dolorosa realidad y por eso mejor finge que todo está bien.

Este remedio no nos quita la alegría ni el ánimo, al contrario: lo vuelve real. Enfrentamos las cosas con verdadera ligereza y nos seguimos riendo ¡Pero de verdad! Y no para evitar el dolor o el conflicto ¡Este es el regalo de Agrimony!




martes, 13 de junio de 2017

Emociones, autocuidado y flores de Bach


En la vida siempre tenemos dificultades,  cuando las cosas no van para nada como queremos o cuando pareciera que todo se ve negro en el horizonte porque hemos tratado muchas cosas y ninguna nos resulta. 

Hay diferentes tipos de desánimo, así como hay muchos tipos de personalidad. La psicología y la terapia floral coinciden en tratar a cada persona como un ser único y con su propia constelación de matices y colores, de esta manera nos acercamos más a lo que la persona es y a dónde quiere llegar.


Es muy interesante saber que el Dr. Bach siempre quiso que los remedios florales estuvieran al alcance de todos, que supiéramos que este sistema es sencillo y no reservado a los místicos y conocedores. Se rehusó a que fuera escudriñado por otras teorías porque tratarían de cambiarlo, modificarlo, complicarlo y añadirle cosas desde algo que podría ser pasajero como alguna técnica de moda o un marco teórico que seguramente cambiaría en un tiempo determinado.

Nuestras emociones siguen siendo las mismas desde que tenemos conciencia como humanos, la impaciencia se siente igual hoy que hace 100 años, los detonadores podrán ser distintos, sin embargo la emoción es igual, aquí radica la sencillez y al mismo tiempo la profundidad del sistema floral de Bach.

Y sobre esta misma línea podemos decir que esas emociones siguen estando igual (o tal vez más) en desbalance. Quizá antes nos daba pánico que nos persiguiera un animal salvaje y ahora el pánico es que nuestro jefe se convierta en ese animal salvaje y nos deje sin empleo. Situaciones distintas, mismas emociones.  

Nuestro cerebro es moldeable y podemos entrenarlo para poder reaccionar de manera distinta, podemos ayudarle a manejar estas emociones con flores y con otras técnicas para poder entrar en mejor sintonía con nuestro cuerpo y vivir de manera más harmónica, las flores hacen verdadera magia en este aspecto.

Como decíamos en un principio, el Dr. Bach quería hacerlo sencillo para que este sistema de sanación estuviera al alcance de todos, por lo que es importante poder identificar nuestras emociones y tomar los remedios correspondientes, de esta manera el desbalance no se profundiza y la enfermedad no aparece.

Pero ¿Cómo podemos lograr estar al pendiente de nuestras emociones y vivir nuestra vida?

Sí es posible, en realidad es un desarrollo y compromiso con nosotros mismos de cuidarnos y querernos un poco más de lo que ya lo hacemos. El autocuidado es vital para evitar situaciones de desgaste profesional, emocional y otras cosas no tan agradables.  En esta vía la opción más sencilla es tomarnos el tiempo de ir con un profesional calificado a explorar qué nos quita ese equilibrio, de esta manera tendremos una opinión objetiva, vista no desde la intensidad del problema sino desde alguien que desea ayudar y puede ver cosas que tal ve nosotros no veamos tan bien por estar inmersos en la situación.


 La segunda es desarrollar el hábito de la autobservación, de dejarnos sentir eso que tal vez no nos esté dejando estar en paz, reconocerlo sin luchar mucho contra ello, observarlo como uno examina una situación desde fuera. 

Es importante aprender a no identificarse tanto con esas emociones negativas ya que, como dicen los budistas, nada permanece. Nos es poco útil sumergirnos de lleno en ellas porque tarde que temprano van a desaparecer y transformarse en otra cosa, pero nosotros ya sufrimos en vano si nos dejamos llevar completamente. 

No desvirtuamos las catarsis y muchas veces son útiles, sin embargo permanecer así por mucho tiempo es aprender a hacer algo que no nos sirve de mucho en una situación de crisis. Es más efectivo poder observar, descargar cuando sea necesario y aprender a ver la vida de una manera en que podamos afrontar las dificultades sin armarnos una tormenta en un vaso de agua cada vez que algo sale mal.

Aprendiendo a vernos, a identificar nuestras emociones y reconocer lo que necesitamos desarrollar para equilibrarnos es tenernos el respeto y el amor necesario para seguir adelante con nuestra vida. 

Pequeños gestos de bondad de nosotros para nosotros nos hacen la vida más sencilla, el sufrimiento no es necesario para el aprendizaje como nos han enseñado, basta con entender la lección para moverse a otro lugar en la vida; sin embargo a muchos de nosotros nos cuesta trabajo asimilar algo así, nos han enseñado que todo cuesta trabajo, que sin sufrir no merecemos. Nunca nos enseñan que el mundo es tan vasto y nosotros tan grandes que no tendríamos que sufrir para lograr lo que deseamos.  Tal vez la cuestión principal que tenemos es el de trabajar en nosotros para aprender a recibir todo eso.


Tampoco decimos que no hay que hacer esfuerzo, lo que decimos es que no es lo mismo hacer esfuerzo para conseguir algo que sufrir para conseguirlo. Los pasos a seguir para llegar a la meta no tienen que estar llenos de lágrimas, dolor, ni mucho menos de sacrificio. 

Estas palabras solo traen más de lo mismo: carencia, culpa, remordimiento, con este pensamiento programamos a nuestra mente a traernos más de eso porque no nos estamos saliendo del programa de sufrimiento; para hacer algo distinto necesitamos ir más allá y ver la situación desde un nivel más arriba.

Tomar acciones que nos lleven a lo que deseamos y asumir las decisiones que necesitamos para llegar ahí es algo muy distinto a decir: me estoy sacrificando, me lo tengo que merecer, me lo tengo que ganar.

Pero eso es tema para otro post, si todo es tan sencillo como observarnos y desarrollar lo que nos hace falta, entonces tenemos la llave para poder vivir una vida plena, más digna, más enriquecedora, menos pesada. 

Olvidémonos de las promesas de muchos que nos dicen que todo tiene que ser miel sobre hojuelas también; los que salimos a trabajar, tomamos transporte público y lidiamos con gente grosera sabemos muy bien que los altibajos son parte de la vida, y es más fácil aceptar este hecho que perseguir una felicidad permanente que en realidad nunca llegará; porque el bienestar y la felicidad se construyen, se desarrollan, cambia con el tiempo nuestro concepto de ella, tenemos que entender que no es el destino sino el viaje. Parece sacado de cuadro motivacional de oficina, pero es verdad. Entre más rápido lo aceptemos más pronto dejaremos de perseguir esa felicidad efímera.

¿Y dónde quedan las flores aquí?

Pues en todos y cada uno de estos pasos pueden estar. Teniendo identificadas nuestras emociones podemos comenzar a explorar las flores que las equilibran. 

Siendo siempre sinceros en el camino para también identificar cuando no logramos hacerlo. Así, podemos avanzar más hacia un desarrollo pleno, teniéndonos el amor suficiente para nutrirnos y mantenernos fuertes para nosotros mismos y de esta  manera poder contribuir a nuestro mundo. 

Es importante saber que si nosotros no estamos bien es muy difícil que podamos poner nuestro granito de arena, por eso es indispensable que nos cuidemos, nos procuremos una vida equilibrada y también nos demos chance de estar mal.


En Artius creemos que es tiempo de decir: ¡Basta! Al ímpetu de perfeccionismo y sobre exigencia que muchas veces se nos impone, y que bien puede venir no sólo desde lo negativo sino desde los deseos de ayuda de muchas personas que, sin malas intenciones, nos demandan estados de felicidad cuando no podemos darlos. 

El aceptar las emociones, poder trascenderlas y aprender de ellas es lo que nos hace fuertes, no su represión. Tal vez si nos diéramos chance de cuidarnos el mundo sería distinto, al menos el nuestro cambiaría y poco a poco se vería reflejado en el de los otros. Un mundo a la vez, la vida no nos pide más que eso.