

Tal vez lo que nos impide ser más auténticos es la vergüenza, para otras personas es la desvalorización, puede ser que muchas se sientan mal porque tienen algo, o son de alguna manera que las diferencia, sienten que no encajan y eso las deja en un estado anímico de auto alienación sintiéndose inseguras y solas.
Muchos terapeutas, psicólogos, motivadores y maestros espirituales enseñan que la autenticidad es algo que nos garantiza paz, nos da fuerza y nos aporta un sentido de bienestar porque nos permite ser más congruentes con nosotros mismos y, por añadidura, tener resultados más satisfactorios, aún si eso no encaja con los estándares sociales de éxito.
La lección más importante es que aprendamos a identificar nuestras necesidades y lo que realmente deseamos, para así tener cada vez más conciencia sobre quienes somos en este momento de nuestra vida, y así ir creando ese espacio en nuestro día a día para ello. Pero si tenemos un bloqueo o demasiados "peros" cuando nos evaluamos por quienes somos, difícilmente estaremos en un estado emocional y mental para ir por aquello que realmente queremos.
Aquí es cuando Columbine nos ayuda, este remedio floral nos permite ir tomando conciencia y aceptando nuestra individualidad para que se convierta en un activo y no en una fuente de pesar. De esta manera podemos actuar en consecuencia, valorándonos y abriendo puertas a lugares nuevos a los que quizá no nos hayamos atrevido a ir antes. Nuevas inspiraciones, opciones, ideas, procesos creativos que se despiertan para dar paso a una faceta de nosotros de la que quizá antes no nos habíamos dado cuenta.
Columbine nos permite explorarnos y aceptarnos, nos motiva a darnos la oportunidad de brillar en el mundo por quienes somos, sin vergüenza ni culpa. Eso es algo que a muchas personas nos cuesta trabajo hacer, pero es un proceso que definitivamente vale la pena. Dicen por ahí que el único pecado real es el tratar de ser otra persona que no eres, y privar al mundo de tu singularidad. Quizá sea tiempo ya de que te vean, uno nunca sabe quién pueda estar necesitando de algo que solamente tú puedes dar, porque cuando brillas y destacas por compartir, no hay nada por lo cual sentirse mal.
Las fiestas decembrinas son uno
de los momentos en el año en el cual podemos darnos el permiso de disfrutar sin
culpas de la gran variedad de comida y bebida que hay disponible.
Sin embargo, no podemos dejar de
lado que las consecuencias de los excesos a veces salen caras y nos traen malestares
que nos gustaría evitarnos. Tomarse una pastilla para la acidez o la digestión
no tiene nada de malo, sin embargo, hay ocasiones en las que podemos darle un
descanso de medicamentos al cuerpo y permitir que su propia capacidad de
regulación haga el trabajo, y a veces hay que darle un pequeño estímulo para que
recuerde que, en efecto, tiene esta capacidad. La homeopatía es la respuesta
perfecta para lograrlo.
Así que para todas las personas
que preferimos darle esta oportunidad a nuestro cuerpo, te dejamos algunos
remedios homeopáticos que sirven para poder tener una mejor digestión.
Quizá te preguntes por qué usamos
diferentes medicamentos para un mismo cuadro, y es importante recordarte que, tanto
en terapia floral como en homeopatía, la individualización del tratamiento es
la clave del éxito. Cada persona experimenta los malestares de una forma
distinta, y reacciona de manera diferente a los estímulos externos, lo importante
siempre es escoger el medicamento más similar al cuadro que nuestro consultante
presenta.
Nux vomica: Las palabras claves
de este medicamento son: exceso y sensibilidad. Y pueden ser excesos de comida,
bebida, trabajo, esfuerzo, fiesta, sexo, generalmente son personas que agotan
sus fuerzas por hacer las cosas con demasiada intensidad, excediéndose en todo
lo que hacen. Y esto los lleva a desarrollar una sensibilidad muy marcada que
los vuelve irritables, a veces coléricos, impacientes, reactivos y
malhumorados.
Así que, si notas que después de
la fiesta estás muy sensible a los ruidos, olores, con irritabilidad e
intolerancia, probablemente Nux vómica sea un remedio que te ayude a solucionar
tus molestias. Generalmente este medicamento presenta malestares estomacales
muy marcados, puede sentir pesadez del estómago, casi como si trajera una
piedra, acidez, ardor, reflujo e inflamación. Son personas que mejoran vomitando cuando
han comido o bebido de más. También es un excelente medicamento en casos de
constipación, con deseos (generalmente ineficaces) de defecar y mejoría después
hacerlo.
Antimonium crudum: Es un excelente
medicamento para los malos efectos de comer mucho o por comer lo que no debe,
lo curioso de este medicamento es que puede tener problemas digestivos aun
cuando come algo ligero. Coloquialmente, podríamos decir que es un paciente que
se encuentra empachado, principalmente por las comilonas o por comer algo que sabe que le hace mal. Generalmente presenta
eructos con olor y sabor a la comida, muchos gases y flatulencias. También puede
presentar nauseas y vómitos, pero al contrario de lo que pasa con Nux vómica,
no siente que éstos le alivien.
Algo que nos puede ayudar a
identificar a un paciente que necesita este remedio es que sus síntomas mejoran
al aire libre y empeoran con el calor, además de que presentan casi siempre una
capa blanca recubriendo la lengua. Generalmente son pacientes sentimentales,
pero gruñones y malhumorados.
Faba vesca: Digestión difícil y
lenta, sin que haya mucho ardor o acidez, puede presentarlos, pero solo muy
esporádicamente o muy levemente. Estos síntomas se presentan por haber comido
mucho o por comer alimentos muy condimentados.
Pulsatilla: Los síntomas de
indigestión de este medicamento son principalmente agravados por comer grasas o
por comer cerdo. Tiene eructos con sabor a la comida, rancios, ácidos, con gran
pesadez estomacal, sobre todo una hora o tiempo después de haber comido. Puede
presentar náuseas y vómitos, incluso de alimentos comidos hace horas.
Algo que nos ayuda a identificar
la necesidad de este remedio es la falta de sed con todo este cuadro, además de
que todos los síntomas mejoran al aire libre o al entrar en una habitación fría
o fresca. Pulsatilla es un remedio que puede cubrir una amplísima cantidad de síntomas,
generalmente se trata de personas muy afectuosas, amistosas, tímidas y con
humor cambiante o variable.
Lycopodium: Lo principal de este
remedio homeopático es la gran cantidad de gases, eructos y flatulencias que
presenta, los cuales mejoran por un corto tiempo cuando los expulsa, pero
pronto vuelven a aparecer. Hay una gran distensión del estómago le obliga a
desabrocharse el cinturón ya que no tolera nada apretado en el vientre. La
persona que necesita este remedio tiene una saciedad rápida, comiendo poco “se
llena” o, por el contrario, puede presentar un apetito muy voraz.
Generalmente se trata de personas
inseguras y tímidas que compensan esto presentando una fachada de
autosuficiencia, logro, inteligencia y autoridad, con estrés contante y malhumor
cuando lo contradicen o siente que le faltan al respeto.
Es muy importante recordar que la
mejor manera de encontrar el remedio adecuado es consultando a un homeópata,
pero si deseas utilizar estos medicamentos para ayudarte con la digestión en
estas fechas, te recomendamos usar la potencia 6C en glóbulos, tomando una dosis
de 5 glóbulos del medicamento de manera sublingual y esperando a observar la
respuesta. Se recomienda separar la toma del medicamento al menos una hora de
las comidas y bebidas. Esta guía esta ideada para indisposiciones leves, por lo
que una dosis será suficiente en la mayoría de los casos.
Para los que se culpan a sí mismos. Incluso cuando tienen éxito piensan que lo podrían haber
hecho mejor, y nunca se contentan con sus esfuerzos o los resultados. Son muy trabajadores y sufren mucho de las culpas que se atribuyen a sí mismos. A veces si hay algún error es debido a otros, pero se atribuirán la responsabilidad incluso por eso.Cuando hablamos de culpa generalmente
nos imaginamos a alguien reprochándose a sí mismo las acciones que ha tomado en
el pasado, quizá nos venga a la mente la proverbial figura de alguien dándose golpes de pecho para expiar sus pecados y hacer algo de penitencia. Y sí,
quizá sea nuestra imagen clásica de la culpa y remordimiento, sin embargo, en
nuestra vida cotidiana el sentimiento de culpa y la ansiedad de conciencia
tienen una manera muy sutil de hacerse presentes y torturarnos.
Puede ser que no nos demos de
latigazos por haber hecho algo malo, pero quizá podamos notar que tenemos la
tendencia a ir pidiendo disculpas por todos lados, en el autobús, al entrar a
un salón de clases, si tenemos que corregir a alguien, cuando pedimos algo en
un restaurante, etc. Esta verborrea de disculpas puede extenderse también a
cosas de las que no somos responsables, pero que igual nos viene el impulso de disculparnos.
Quizá también haya habido algún
momento de nuestra vida en la cual recibimos algo, un regalo, un ascenso, un
cumplido o alguna otra cosa que venga a nosotros y de repente nos asalta una
emoción de no sentirnos merecedores de ello. Nos sentimos mal por recibir algo
bueno, y no tiene que ver con esperar cosas malas de la vida siempre, no tiene relación
con el pesimismo, sino con un sentimiento muy profundo, e imperceptible a veces,
de no merecimiento o de tener algo intrínsecamente erróneo. Y así vamos dudando
de nuestro valor, y negándole a la vida la oportunidad de proveernos de las
cosas que nos nutren y nos dan felicidad.
Hay ocasiones en las que
definitivamente hicimos o dijimos algo de lo cual nos arrepentimos y no
encontramos paz mental o emocional por ese remordimiento. Aquí también Pine nos
da la oportunidad de darnos cuenta de nuestra responsabilidad y nos insta a
reparar el daño. La clave de este remedio floral es que nos permite hacernos
cargo de aquello de lo cual nos arrepentimos y nos perite tomar responsabilidad
sanamente, y solamente de aquello de lo cual verdaderamente somos responsables,
dejando de lado todo aquello que no nos compete o sobre lo cual objetivamente
no tenemos ni tuvimos control.
Este remedio floral no es
referido frecuentemente cuando se hablan de “flores para la autoestima” sin
embargo es de vital importancia para aprender a amarnos, respetarnos y vernos
objetivamente. Si alguien no se siente merecedor, o piensa que tiene algo malo
en su ser, difícilmente podrá sentirse bien consigo mismo, en consecuencia, sus
acciones, creencias y pensamientos no reflejarán todo aquello de lo cual es
capaz.
La habilidad de hacernos
responsables tiene que ver también con la capacidad de aceptar que no todo está
bajo nuestro control, y aceptar que también que a nadie le sirve que nos
martiricemos por las cosas que hicimos de una manera diferente a como
hubiéramos querido. Aún si hemos tenido errores de juicio o de acción, Pine nos
da la oportunidad de reflexionar y actuar para que nuestros sentimientos estén
alineados con la responsabilidad real que nos corresponde, y así nos da el
ánimo a aceptar más del mundo, de crecer y desarrollarnos sin dudar si lo
merecemos o no; solamente cuando aceptamos quienes somos sin culpas ni
remordimientos es cuando podemos tener un autoconcepto sano, objetivo y que nos
permite ser y hacer cosas en nuestra vida de manera funcional y feliz.
Muchos de
nosotros nacimos en familias en las cuales había una urgencia por el logro, con
altas demandas, en algunos casos con mucha atención a las apariencias y a
siempre verse como si el éxito fuera el común denominador de nuestra
existencia. Huelga decir que ni siquiera los que inventaron esos estándares pudieron
adherirse a ellos y terminaron aceptando la realidad de las cosas: que la vida
es mucho más que ser (o parecer) perfecto.
¿Pero de
dónde sale esta neurosis de ser perfectos? Como la mayoría de nuestros comportamientos,
generalmente lo aprendemos de nuestro entorno familiar o de nuestras
experiencias. Lo reforzamos con nuestras vivencias, y generalmente confirmamos
las creencias sobre este tema con nuestras percepciones y las explicaciones e
interpretaciones que le damos a nuestros aprendizajes; sobre todo si nunca
hemos tenido la oportunidad de acudir a un proceso terapéutico que las rete. Y
así podemos ir por la vida, creyendo que para estar mejor tenemos que hacer más,
incluso animando a otros a seguir nuestra premisa (falsa) que nos dice que en
cuanto seamos esto, logremos esto otro o tengamos cierta cosa, entonces seremos
más felices o estaremos más tranquilos. Y seguramente cuando llega ese
resultado tan esperado, el efecto del “high” dura un cierto tiempo, para
desvanecerse y dejar paso al vacío que llenaremos con el siguiente reto.
Si te
identificas con este patrón, quizá has hecho del logro y la necesidad de perfección
tu modus vivendi. Y bien, no hay nada malo en querer más de tu vida, es solo
que hay ocasiones en que este ritmo se vuelve muy pesado. Y si encima te
enseñaron que siempre hay que lograr más y buscar más, quizá nunca te sientas
satisfecho con lo que tienes. Quizá te definas con tu trabajo, o aún cuando
quieres ponerte más personal y sincero, te das cuenta de que a pesar de que tienes
resultados excelentes, sientes que no es (o eres) lo suficientemente bueno. Si
tienes la suerte de darte cuenta de que tus exigencias te han jugado una mala
pasada, haciendo estragos en tu vida personal y dejándote con un sentimiento de
inadecuación perpetuo, quizá sea momento de parar y de recapitular si ese es el
camino que deseas seguir.
Es momento
de confrontar estas creencias falaces de que todo lo tenemos que hacer bien ¿bien
para quién y respecto a qué? Quizá tomándonos el tiempo de respondernos estas
preguntas, y sobre todo, respondiéndonos qué es lo que deseamos nosotros en ese
momento de nuestra vida en particular, sea mucho más fácil librarnos de la
tiranía de la búsqueda excesiva de la perfección. Leí una vez que la perfección
es divina, y si bien podrías no creer en Dios, sí podemos entender que resulta
ser, finalmente, un ideal lejano e irreal que usamos para representar aquello
que en esta existencia terrena difícilmente podremos alcanzar.
O quizá lleguemos al punto de entender que en realidad las cosas como suceden, las personas como son y nuestro ser, son perfectos ya. Podríamos entender también que este sentido de urgencia por la perfección en realidad no es motivacional si lo aplicamos en todas las cosas y todo el tiempo, y que la capacidad que tenemos de encontrar e identificar la perfección está sujeta a nuestra apreciación y perspectiva, depende de desarrollar la habilidad de no quedarnos en los detalles y las minucias, para poder ver el cuadro más grande y apreciar el panorama completo. Un poco como las fotografías digitales con una cámara no muy especializada: el cuadro general se ve muy bien, si nos acercamos a los detalles mínimos quizá no se vea tan detallado, pero al final lo que nos interesa es ver la toma completa y no un determinado punto que bien podría no existir y la fotografía seguiría cumpliendo su función. Contexto y percepción, ahí están las claves de la “perfección”.
El aceptar
las cosas como son, aceptar al “ser” así como es, significa dar el primer paso
para convertir la búsqueda de la perfección en nuestra aliada y no en una
odisea condenada al fracaso desde su concepción. La aceptación nos da la paz
que necesitamos para entender que ese ideal perfecto e inmaculado no lo
encontraremos enfocándonos en lo que no es o en lo carente. La perfección se
halla en lo que aceptamos e interpretamos de aquello que percibimos, como toda
construcción humana, la perfección se encuentra en el ojo de quién la encuentra,
lejos de “lo real”, de los estándares aplicables a los objetos o a destinados a
ciertos individuos.
La
perfección se encuentra cuando entendemos que este mundo objetivo y medible nos
sirve como base para poner los pies sobre la tierra y construir lo que se nos
antoje, pero tenemos el entendimiento de que es nuestra naturaleza
interpretarlo y adornarlo con la riqueza de nuestras mentes e intuiciones, y
por sobre todo, de que el juicio que otro puede poner sobre alguien o algo no
sirve para todas las cosas y para todos los planos, por lo que la particularidad
de las imperfecciones de una cosa, son la perfección de otra. Y así con todo lo
demás.
Estos elixires combinados, son el resultado de años de experiencia en el uso de las esencias florales y de la integración de varios sistemas de equilibrio emocional por medio de la terapia floral.
Son una excelente opción para aquellas personas que desean comenzar a utilizar esta terapéutica, ya que son de fácil uso y además complementan muy bien a otros tratamientos, no se contraponen a ninguna terapia o medicina, sea alopática u homeopática.
La dosis mínima para comenzar a ver los resultados es de 4 gotas debajo de la lengua, 4 veces al día. Aunque es posible aumentar el número de dosis en caso de ser necesario, uno de los grandes beneficios de la terapia floral es que no hay riesgo de sobredosis.
Relajante: Esta mezcla nos permite fluir más fácilmente, ayudándonos a adaptarnos con calma y paciencia a nuestras situaciones cotidianas, favorece tomarse las cosas más a la ligera y sin abrumarse por las actividades y obligaciones. Coadyuva con la atención y es útil para aminorar el exceso de pensamientos.
Confianza y autoestima: Esta sinergia floral colabora promoviendo un sano autoconcepto, sobre todo cuando no nos sentimos tan capaces como los demás, cuando somos tímidos o miedosos. Muchas veces la falta de confianza se muestra como una sensación de no merecimiento, centrando la atención en aspectos de nuestra personalidad o nuestro cuerpo que no nos agradan. Esta mezcla de flores coadyuva a aminorar estas emociones, colaborando a que recuperemos el animo y la confianza en nosotros mismos.
Balance Yang: Esta mezcla de flores nos ayuda a relajarnos más fácilmente si tenemos la tendencia a trabajar de más sin permitirnos el descanso. También es útil cuando nos hemos vuelto irritables, acelerados o queremos tener el control de las situaciones, tener siempre la razón y la última palabra, sin permitir una sana relación con nuestro entorno. Esta sinergia colabora con el desarrollo de la paciencia, tolerancia y confianza en la manera en como se dan las cosas, evitamos ejercer un excesivo control.
Balance Yin: Este remedio combinado nos ayuda a desarrollar la capacidad de poner límites sanos, permite poner atención a nuestras propias necesidades y darles el valor y la importancia suficientes. Fomenta el fluir con los eventos cotidianos más fácilmente, colaborando con el equilibrio de los ciclos naturales del cuerpo y el sentimiento de confianza que viene cuando nos sentimos protegidos y acobijados.
Pérdidas y duelo: Esta sinergia floral nos ayuda a encontrar consuelo por la pérdida de una persona, o cualquier situación de duelo en donde el sentimiento de pérdida esté presente y cause dolor. Colabora permitiendo que poco a poco podamos aceptar que aquello que perdimos ya no está, cortando lazos y promoviendo cerrar ciclos de vida o con personas. También ayuda a poder aceptar las emociones más fácilmente, sin necesidad de reprimirlas, ayudando a elaborar el duelo más fácilmente.
Sexualidad y erotismo: Esta mezcla de remedios florales nos ayuda a recuperar la espontaneidad y el gozo de la sexualidad, es útil para personas que se sienten culpables o sucias cuando hablan de sexo o tienen una vivencia negativa del erotismo. Ayuda a perder las inhibiciones, teniendo una actitud más abierta hacia el goce del cuerpo y los placeres, también promueve la colaboración y reanima el deseo cuando se ha visto disminuido, nos insta a trasformar la sexualidad en un acto de compartir y no en una situación de preocupación, competencia, culpa o aburrimiento.
Desánimo: Esta sinergia floral nos ayuda a recuperar más fácilmente el ánimo después de alguna situación que no ha resultado como esperábamos. Coadyuva a aminorar el sentimiento de injusticia y desánimo, promueve el tomarnos las cosas con más calma y a la ligera después de haber sufrido un revés. Es muy útil para recuperar la alegría en situaciones que necesitan constancia y energía. Promueve la aceptación de la responsabilidad en su justa medida, para evitar caer en victimismo o culpa no justificada.
Protección y calma: Esta mezcla nos permite recuperar el sentimiento de protección y providencia, promueve la sensación de seguridad y calma, en especial en situaciones en las que nos sentimos ansiosos, con miedo, cansados o desganados y no logramos encontrar una razón del porqué de esos estados emocionales. Es un excelente coadyuvante para personas que son muy sensibles a su entorno y sienten que “se les pegan” los humores o energías de personas o lugares.
Todas los remedios combinados vienen en una presentación de 30 ml, con brandy como conservador. Precio unitario: $150.00 MXN
Si deseas información adicional sobre nuestros servicios y productos, envíanos un mensaje de texto o de What's app al: 5519496135
Cuando hablamos de terapia floral, siempre tenemos que hacer hincapié en que la cuestión principal para nosotros es el tratamiento de la emoción y sus manifestaciones.
Es muy importante tener en cuenta que no hay remedios florales indicados para diagnósticos específicos, no existen remedios para la ansiedad ni para la depresión, ni para adelgazar. Tampoco usamos flores para tratar síntomas físicos o cuadros de salud que requieren atención médica y farmacológica especializada, como diabetes, hipertensión o situaciones más complejas.
¿Entonces qué sí hace la terapia floral? La terapéutica floral nos ayuda a llegar a ese punto medio emocional en el que nuestros sentimientos y forma de ser están en armonía con nuestro entorno, en el cual podemos funcionar de manera óptima y en pos de nuestro desarrollo. No cambia nuestra personalidad ni nuestro forma de ser, solo lima las asperezas que no dejan que avancemos hacia donde queremos llegar.
En muchos lugares hemos podido encontrar mezclas de remedios florales para una cantidad inimaginable de malestares y condiciones, incluso médicas, y con diagnósticos específicos como los mencionados anteriormente. Si bien en algunos casos estas mezclas podrían funcionar, no siempre es así, ya que para que un remedio floral funcione adecuadamente, tiene que ser el indicado para la emoción y situación específica de la persona que desea el tratamiento.
Por ejemplo, hay mezclas que tienen marcado "ansiedad" indicando que es una combinación floral que trata los síntomas asociados a este estado emocional. Sin embargo, la ansiedad tiene un manifestación amplia de síntomas y también causas diferentes. Podemos encontrar en el repertorio de remedios florales un listado enorme de remedios con indicaciones amplísimas para estas manifestaciones, y muy posiblemente el remedio que la persona necesita no venga en la mezcla de "ansiedad".
Una vez vino un señor a consulta y me comentaba que se encontraba muy preocupado porque había estado tomando una mezcla de flores de Bach que se llamaba "ansiedad y estrés" pero que ni el estrés ni la ansiedad se le quitaban. Platicamos un poco y me contó lo que estaba pasando por su vida en ese momento, resulta que su caso no era algo simplemente de "ansiedad", sufría ataques de pánico que lo paralizaban y que además le impedían ya salir de su casa y realizar sus actividades normales. Además de que tenía mucha "ansiedad" por la noche cuando pensaba en sus problemas, la gente que lo conocía ya estaba un poco preocupada porque él regularmente no era así, siempre era jovial y alegre aunque las cosas fueran mal, ya le estaba costando trabajo mostrarse así y las pastillas del psiquiatra no le hacían el efecto deseado, por lo que había comenzado a beber alcohol para poder dormir.
Revisé su mezcla de "ansiedad y estrés" y encontré que ninguno de los remedios que urgentemente necesitaba mi consultante estaban en la mezcla. Al final pudimos acordar Agrimony y el remedio de rescate serían los más adecuados, además de agregar algunas otras flores adicionales. Parece mentira, pero al cabo de unos días su vida se regularizó y pudo continuar realizando sus actividades normalmente. Lo que sucede es que su "ansiedad" tenía que ver con muchas emociones conflictivas que no se permitía sentir y que trataba de mantener a raya a toda costa, además de que había un miedo muy grande que estaba evitando también, el solo hecho de enfrentarse a esa situación era suficiente para que se paralizara, está de más comentar que mantener la apariencia jovial y de que "todo estaba bien" cada vez le costaba más trabajo.
Ninguna de las flores de la mezcla de "ansiedad" trataba estas situaciones y por lo mismo no experimentó ninguna mejoría, cuando tomó la mezcla adecuada para su caso fue que pudo encontrar tranquilidad.
Las mezclas florales pueden ser buenas aliadas cuando se describe exactamente el estado que trata y ofrecen un panorama claro de hacia dónde está dirigida su acción. He encontrado mezclas maravillosas que sí nos dan un recuento de qué emociones equilibran y en qué casos se sugiere su uso. Generalmente funcionan bien en situaciones muy genéricas y de no mucha profundidad, como estar abrumado y cansado después de un día de trabajo, un susto o una sorpresa reciente que nos saca de nuestro centro, sentirnos un poco faltos de confianza cuando vamos a realizar algo nuevo en nuestra vida. Estas situaciones puede fácilmente tratarse con remedios florales, sin embargo cuando se trata de situaciones de larga data, con reacciones emocionales muy intensas y profundas, siempre es mejor consultar con un experto para asegurarse de que el remedio floral que necesitamos esté incluido en nuestra mezcla personal. Se puede agregar la mezcla estandarizada a la mezcla personal, solo es cuestión de asegurarse que los remedios vayan en la dirección adecuada, además de medir que el avance sea el deseado.
A través de todos los años de trabajo con remedios florales, he podido experimentar y explorar muchos sistemas y remedios florales. He encontrado que hay ciertas esencias que nos ayudan en estas situaciones en las que necesitamos solamente un empujoncito, pero que no necesariamente requieren un tratamiento a largo plazo, también he podido constatar su efectividad y su falta de efectos secundarios indeseables, ya que es un mito también que las esencias florales no tienen efectos secundarios o indeseables, he podido encontrar sistemas florales y remedios que tienen un efecto catártico, incómodo o desagradable, no sanador ni benéfico. Es indispensable tener experiencia en su uso y no recomiendo su utilización en mezclas de primera aproximación. El Doctor Bach quería que la sanación fuera suave, sencilla y sin sufrimiento, es innegable que necesitamos seguir con sus lineamientos.
Pronto escribiré sobre las combinaciones creadas en Artius y sobre qué temas podemos tratar con ellas, estoy muy emocionado con esto ya que son producto de años de investigación y experimentación. Las mezclas no son enemigas, muchas personas llegan a la terapia floral probando el remedio de rescate del Dr. Bach (una maravilla, por cierto) u otras mezclas que podemos encontrar por ahí, la responsabilidad nuestra como terapeutas es ser sinceros y específicos con los alcances de las mezclas, y tener también el valor de ofrecerlas al público para continuar con la labor del Dr. Bach, que siempre quiso aliviar el sufrimiento de la manera más suave y efectiva.