jueves, 4 de noviembre de 2021

Pine

 

Para los que se culpan a sí mismos. Incluso cuando tienen éxito piensan que lo podrían haber

hecho mejor, y nunca se contentan con sus esfuerzos o los resultados. Son muy trabajadores y sufren mucho de las culpas que se atribuyen a sí mismos. A veces si hay algún error es debido a otros, pero se atribuirán la responsabilidad incluso por eso.

Dr. Edward Bach Los Doce Curadores y Otros Remedios

Cuando hablamos de culpa generalmente nos imaginamos a alguien reprochándose a sí mismo las acciones que ha tomado en el pasado, quizá nos venga a la mente la proverbial figura de alguien dándose golpes de pecho para expiar sus pecados y hacer algo de penitencia. Y sí, quizá sea nuestra imagen clásica de la culpa y remordimiento, sin embargo, en nuestra vida cotidiana el sentimiento de culpa y la ansiedad de conciencia tienen una manera muy sutil de hacerse presentes y torturarnos.

Puede ser que no nos demos de latigazos por haber hecho algo malo, pero quizá podamos notar que tenemos la tendencia a ir pidiendo disculpas por todos lados, en el autobús, al entrar a un salón de clases, si tenemos que corregir a alguien, cuando pedimos algo en un restaurante, etc. Esta verborrea de disculpas puede extenderse también a cosas de las que no somos responsables, pero que igual nos viene el impulso de disculparnos.

Quizá también haya habido algún momento de nuestra vida en la cual recibimos algo, un regalo, un ascenso, un cumplido o alguna otra cosa que venga a nosotros y de repente nos asalta una emoción de no sentirnos merecedores de ello. Nos sentimos mal por recibir algo bueno, y no tiene que ver con esperar cosas malas de la vida siempre, no tiene relación con el pesimismo, sino con un sentimiento muy profundo, e imperceptible a veces, de no merecimiento o de tener algo intrínsecamente erróneo. Y así vamos dudando de nuestro valor, y negándole a la vida la oportunidad de proveernos de las cosas que nos nutren y nos dan felicidad.

Hay ocasiones en las que definitivamente hicimos o dijimos algo de lo cual nos arrepentimos y no encontramos paz mental o emocional por ese remordimiento. Aquí también Pine nos da la oportunidad de darnos cuenta de nuestra responsabilidad y nos insta a reparar el daño. La clave de este remedio floral es que nos permite hacernos cargo de aquello de lo cual nos arrepentimos y nos perite tomar responsabilidad sanamente, y solamente de aquello de lo cual verdaderamente somos responsables, dejando de lado todo aquello que no nos compete o sobre lo cual objetivamente no tenemos ni tuvimos control.

Este remedio floral no es referido frecuentemente cuando se hablan de “flores para la autoestima” sin embargo es de vital importancia para aprender a amarnos, respetarnos y vernos objetivamente. Si alguien no se siente merecedor, o piensa que tiene algo malo en su ser, difícilmente podrá sentirse bien consigo mismo, en consecuencia, sus acciones, creencias y pensamientos no reflejarán todo aquello de lo cual es capaz.

La habilidad de hacernos responsables tiene que ver también con la capacidad de aceptar que no todo está bajo nuestro control, y aceptar que también que a nadie le sirve que nos martiricemos por las cosas que hicimos de una manera diferente a como hubiéramos querido. Aún si hemos tenido errores de juicio o de acción, Pine nos da la oportunidad de reflexionar y actuar para que nuestros sentimientos estén alineados con la responsabilidad real que nos corresponde, y así nos da el ánimo a aceptar más del mundo, de crecer y desarrollarnos sin dudar si lo merecemos o no; solamente cuando aceptamos quienes somos sin culpas ni remordimientos es cuando podemos tener un autoconcepto sano, objetivo y que nos permite ser y hacer cosas en nuestra vida de manera funcional y feliz.

 


viernes, 6 de agosto de 2021

La (condenada) búsqueda de la perfección

Nos encontramos en un tiempo en el cual se nos exige siempre ser mejores, tener más, hacer más, ser más. No es seguro si esta exigencia es perpetua, o hasta cuándo será suficiente crecer y crecer en lugar de ser y permanecer.

Muchos de nosotros nacimos en familias en las cuales había una urgencia por el logro, con altas demandas, en algunos casos con mucha atención a las apariencias y a siempre verse como si el éxito fuera el común denominador de nuestra existencia. Huelga decir que ni siquiera los que inventaron esos estándares pudieron adherirse a ellos y terminaron aceptando la realidad de las cosas: que la vida es mucho más que ser (o parecer) perfecto.

¿Pero de dónde sale esta neurosis de ser perfectos? Como la mayoría de nuestros comportamientos, generalmente lo aprendemos de nuestro entorno familiar o de nuestras experiencias. Lo reforzamos con nuestras vivencias, y generalmente confirmamos las creencias sobre este tema con nuestras percepciones y las explicaciones e interpretaciones que le damos a nuestros aprendizajes; sobre todo si nunca hemos tenido la oportunidad de acudir a un proceso terapéutico que las rete. Y así podemos ir por la vida, creyendo que para estar mejor tenemos que hacer más, incluso animando a otros a seguir nuestra premisa (falsa) que nos dice que en cuanto seamos esto, logremos esto otro o tengamos cierta cosa, entonces seremos más felices o estaremos más tranquilos. Y seguramente cuando llega ese resultado tan esperado, el efecto del “high” dura un cierto tiempo, para desvanecerse y dejar paso al vacío que llenaremos con el siguiente reto.

Si te identificas con este patrón, quizá has hecho del logro y la necesidad de perfección tu modus vivendi. Y bien, no hay nada malo en querer más de tu vida, es solo que hay ocasiones en que este ritmo se vuelve muy pesado. Y si encima te enseñaron que siempre hay que lograr más y buscar más, quizá nunca te sientas satisfecho con lo que tienes. Quizá te definas con tu trabajo, o aún cuando quieres ponerte más personal y sincero, te das cuenta de que a pesar de que tienes resultados excelentes, sientes que no es (o eres) lo suficientemente bueno. Si tienes la suerte de darte cuenta de que tus exigencias te han jugado una mala pasada, haciendo estragos en tu vida personal y dejándote con un sentimiento de inadecuación perpetuo, quizá sea momento de parar y de recapitular si ese es el camino que deseas seguir.

Es momento de confrontar estas creencias falaces de que todo lo tenemos que hacer bien ¿bien para quién y respecto a qué? Quizá tomándonos el tiempo de respondernos estas preguntas, y sobre todo, respondiéndonos qué es lo que deseamos nosotros en ese momento de nuestra vida en particular, sea mucho más fácil librarnos de la tiranía de la búsqueda excesiva de la perfección. Leí una vez que la perfección es divina, y si bien podrías no creer en Dios, sí podemos entender que resulta ser, finalmente, un ideal lejano e irreal que usamos para representar aquello que en esta existencia terrena difícilmente podremos alcanzar.

O quizá lleguemos al punto de entender que en realidad las cosas como suceden, las personas como son y nuestro ser, son perfectos ya. Podríamos entender también que este sentido de urgencia por la perfección en realidad no es motivacional si lo aplicamos en todas las cosas y todo el tiempo, y que la capacidad que tenemos de encontrar e identificar la perfección está sujeta a nuestra apreciación y perspectiva, depende de desarrollar la habilidad de no quedarnos en los detalles y las minucias, para poder ver el cuadro más grande y apreciar el panorama completo. Un poco como las fotografías digitales con una cámara no muy especializada: el cuadro general se ve muy bien, si nos acercamos a los detalles mínimos quizá no se vea tan detallado, pero al final lo que nos interesa es ver la toma completa y no un determinado punto que bien podría no existir y la fotografía seguiría cumpliendo su función. Contexto y percepción, ahí están las claves de la “perfección”.

El aceptar las cosas como son, aceptar al “ser” así como es, significa dar el primer paso para convertir la búsqueda de la perfección en nuestra aliada y no en una odisea condenada al fracaso desde su concepción. La aceptación nos da la paz que necesitamos para entender que ese ideal perfecto e inmaculado no lo encontraremos enfocándonos en lo que no es o en lo carente. La perfección se halla en lo que aceptamos e interpretamos de aquello que percibimos, como toda construcción humana, la perfección se encuentra en el ojo de quién la encuentra, lejos de “lo real”, de los estándares aplicables a los objetos o a destinados a ciertos individuos.

La perfección se encuentra cuando entendemos que este mundo objetivo y medible nos sirve como base para poner los pies sobre la tierra y construir lo que se nos antoje, pero tenemos el entendimiento de que es nuestra naturaleza interpretarlo y adornarlo con la riqueza de nuestras mentes e intuiciones, y por sobre todo, de que el juicio que otro puede poner sobre alguien o algo no sirve para todas las cosas y para todos los planos, por lo que la particularidad de las imperfecciones de una cosa, son la perfección de otra. Y así con todo lo demás.

 

 

miércoles, 23 de junio de 2021

Elixires combinados


En Artius nos gusta ofrecer lo mejor a nuestros consultantes. Y nuestras mezclas florales no son la excepción.

Estos elixires combinados, son el resultado de años de experiencia en el uso de las esencias florales y de la integración de varios sistemas de equilibrio emocional por medio de la terapia floral.

Son una excelente opción para aquellas personas que desean comenzar a utilizar esta terapéutica, ya que son de fácil uso y además complementan muy bien a otros tratamientos, no se contraponen a ninguna terapia o medicina, sea alopática u homeopática.

La dosis mínima para comenzar a ver los resultados es de 4 gotas debajo de la lengua, 4 veces al día. Aunque es posible aumentar el número de dosis en caso de ser necesario, uno de los grandes beneficios de la terapia floral es que no hay riesgo de sobredosis.

Relajante: Esta mezcla nos permite fluir más fácilmente, ayudándonos a adaptarnos con calma y paciencia a nuestras situaciones cotidianas, favorece tomarse las cosas más a la ligera y sin abrumarse por las actividades y obligaciones. Coadyuva con la atención y es útil para aminorar el exceso de pensamientos.

Confianza y autoestima: Esta sinergia floral colabora promoviendo un sano autoconcepto, sobre todo cuando no nos sentimos tan capaces como los demás, cuando somos tímidos o miedosos. Muchas veces la falta de confianza se muestra como una sensación de no merecimiento, centrando la atención en aspectos de nuestra personalidad o nuestro cuerpo que no nos agradan. Esta mezcla de flores coadyuva a aminorar estas emociones, colaborando a que recuperemos el animo y la confianza en nosotros mismos.

Balance Yang: Esta mezcla de flores nos ayuda a relajarnos más fácilmente si tenemos la tendencia a trabajar de más sin permitirnos el descanso. También es útil cuando nos hemos vuelto irritables, acelerados o queremos tener el control de las situaciones, tener siempre la razón y la última palabra, sin permitir una sana relación con nuestro entorno. Esta sinergia colabora con el desarrollo de la paciencia, tolerancia y confianza en la manera en como se dan las cosas, evitamos ejercer un excesivo control.

Balance Yin: Este remedio combinado nos ayuda a desarrollar la capacidad de poner límites sanos, permite poner atención a nuestras propias necesidades y darles el valor  y la importancia suficientes. Fomenta el fluir con los eventos cotidianos más fácilmente, colaborando con el equilibrio de los ciclos naturales del cuerpo y el sentimiento de confianza que viene cuando nos sentimos protegidos y acobijados.

Pérdidas y duelo: Esta sinergia floral nos ayuda a encontrar consuelo por la pérdida de una persona, o cualquier situación de duelo en donde el sentimiento de pérdida esté presente y cause dolor. Colabora permitiendo que poco a poco podamos aceptar que aquello que perdimos ya no está, cortando lazos y promoviendo cerrar ciclos de vida o con personas. También ayuda a poder aceptar las emociones más fácilmente, sin necesidad de reprimirlas, ayudando a elaborar el duelo más fácilmente.  

Sexualidad y erotismo: Esta mezcla de remedios florales nos ayuda a recuperar la espontaneidad y el gozo de la sexualidad, es útil para personas que se sienten culpables o sucias cuando hablan de sexo o tienen una vivencia negativa del erotismo. Ayuda a perder las inhibiciones, teniendo una actitud más abierta hacia el goce del cuerpo y los placeres, también promueve la colaboración y reanima el deseo cuando se ha visto disminuido, nos insta a trasformar la sexualidad en un acto de compartir y no en una situación de preocupación, competencia, culpa o aburrimiento.

Desánimo: Esta sinergia floral nos ayuda a recuperar más fácilmente el ánimo después de alguna situación que no ha resultado como esperábamos. Coadyuva a aminorar el sentimiento de injusticia y desánimo, promueve el tomarnos las cosas con más calma y a la ligera después de haber sufrido un revés. Es muy útil para recuperar la alegría en situaciones que necesitan constancia y energía. Promueve la aceptación de la responsabilidad en su justa medida, para evitar caer en victimismo o culpa no justificada.

Protección y calma: Esta mezcla nos permite recuperar el sentimiento de protección y providencia, promueve la sensación de seguridad y calma, en especial en situaciones en las que nos sentimos ansiosos, con miedo, cansados o desganados y no logramos encontrar una razón del porqué de esos estados emocionales. Es un excelente coadyuvante para personas que son muy sensibles a su entorno y sienten que “se les pegan” los humores o energías de personas o lugares.

Todas los remedios combinados vienen en una presentación de 30 ml, con brandy como conservador. Precio unitario: $150.00 MXN

Si deseas información adicional sobre nuestros servicios y productos, envíanos un mensaje de texto o de What's app al: 5519496135 

 

 

martes, 8 de junio de 2021

Mezclas florales

Cuando hablamos de terapia floral, siempre tenemos que hacer hincapié en que la cuestión principal para nosotros es el tratamiento de la emoción y sus manifestaciones.

Es muy importante tener en cuenta que no hay remedios florales indicados para diagnósticos específicos, no existen remedios para la ansiedad ni para la depresión, ni para adelgazar. Tampoco usamos flores para tratar síntomas físicos o cuadros de salud que requieren atención médica y farmacológica especializada, como diabetes, hipertensión o situaciones más complejas.

¿Entonces qué sí hace la terapia floral? La terapéutica floral nos ayuda a llegar a ese punto medio emocional en el que nuestros sentimientos y forma de ser están en armonía con nuestro entorno, en el cual podemos funcionar de manera óptima y en pos de nuestro desarrollo. No cambia nuestra personalidad ni nuestro forma de ser, solo lima las asperezas que no dejan que avancemos hacia donde queremos llegar.

En muchos lugares hemos podido encontrar mezclas de remedios florales para una cantidad inimaginable de malestares y condiciones, incluso médicas, y con diagnósticos específicos como los mencionados anteriormente. Si bien en algunos casos estas mezclas podrían funcionar, no siempre es así, ya que para que un remedio floral funcione adecuadamente, tiene que ser el indicado para la emoción y situación específica de la persona que desea el tratamiento.

Por ejemplo, hay mezclas que tienen marcado "ansiedad" indicando que es una combinación floral que trata los síntomas asociados a este estado emocional. Sin embargo, la ansiedad tiene un manifestación amplia de síntomas y también causas diferentes. Podemos encontrar en el repertorio de remedios florales un listado enorme de remedios con indicaciones amplísimas para estas manifestaciones, y muy posiblemente el remedio que la persona necesita no venga en la mezcla de "ansiedad".

Una vez vino un señor a consulta y me comentaba que se encontraba muy preocupado porque había estado tomando una mezcla de flores de Bach que se llamaba "ansiedad y estrés" pero que ni el estrés ni la ansiedad se le quitaban. Platicamos un poco y me contó lo que estaba pasando por su vida en ese momento, resulta que su caso no era algo simplemente de "ansiedad", sufría ataques de pánico que lo paralizaban y que además le impedían ya salir de su casa y realizar sus actividades normales. Además de que tenía mucha "ansiedad" por la noche cuando pensaba en sus problemas, la gente que lo conocía ya estaba un poco preocupada porque él regularmente no era así, siempre era jovial y alegre aunque las cosas fueran mal, ya le estaba costando trabajo mostrarse así y las pastillas del psiquiatra no le hacían el efecto deseado, por lo que había comenzado a beber alcohol para poder dormir.

Revisé su mezcla de "ansiedad y estrés" y encontré que ninguno de los remedios que urgentemente necesitaba mi consultante estaban en la mezcla. Al final pudimos acordar Agrimony y el remedio de rescate serían los más adecuados, además de agregar algunas otras flores adicionales. Parece mentira, pero al cabo de unos días su vida se regularizó y pudo continuar realizando sus actividades normalmente. Lo que sucede es que su "ansiedad" tenía que ver con muchas emociones conflictivas que no se permitía sentir y que trataba de mantener a raya a toda costa, además de que había un miedo muy grande que estaba evitando también, el solo  hecho de enfrentarse a esa situación era suficiente para que se paralizara, está de más comentar que mantener la apariencia jovial y de que "todo estaba bien" cada vez le costaba más trabajo. 

Ninguna de las flores de la mezcla de "ansiedad" trataba estas situaciones y por lo mismo no experimentó ninguna mejoría, cuando tomó la mezcla adecuada para su caso fue que pudo encontrar tranquilidad.

Las mezclas florales pueden ser buenas aliadas cuando se describe exactamente el estado que trata y ofrecen un panorama claro de hacia dónde está dirigida su acción. He encontrado mezclas maravillosas que sí nos dan un recuento de qué emociones equilibran y en qué casos se sugiere su uso. Generalmente funcionan bien en situaciones muy genéricas y de no mucha profundidad, como estar abrumado y cansado después de un día de trabajo, un susto o una sorpresa reciente que nos saca de nuestro centro, sentirnos un poco faltos de confianza cuando vamos a realizar algo nuevo en nuestra vida. Estas situaciones puede fácilmente tratarse con remedios florales, sin embargo cuando se trata de situaciones de larga data, con reacciones emocionales muy intensas y profundas, siempre es mejor consultar con un experto para asegurarse de que el remedio floral que necesitamos esté incluido en nuestra mezcla personal. Se puede agregar la mezcla estandarizada a la mezcla personal, solo es cuestión de asegurarse que los remedios vayan en la dirección adecuada, además de medir que el avance sea el deseado.

A través de todos los años de trabajo con remedios florales, he podido experimentar y explorar muchos sistemas y remedios florales. He encontrado que hay ciertas esencias que nos ayudan en estas situaciones en las que necesitamos solamente un empujoncito, pero que no necesariamente requieren un tratamiento a largo plazo, también he podido constatar su efectividad y su falta de efectos secundarios indeseables, ya que es un mito también que las esencias florales no tienen efectos secundarios o indeseables, he podido encontrar sistemas florales y remedios  que tienen un efecto catártico, incómodo o desagradable, no sanador ni benéfico. Es indispensable tener experiencia en su uso y no recomiendo su utilización en mezclas de primera aproximación. El Doctor Bach quería que la sanación fuera suave, sencilla y sin sufrimiento, es innegable que necesitamos seguir con sus lineamientos.

Pronto escribiré sobre las combinaciones creadas en Artius y sobre qué temas podemos tratar con ellas, estoy muy emocionado con esto ya que son producto de años de investigación y experimentación. Las mezclas no son enemigas, muchas personas llegan a la terapia floral probando el remedio de rescate del Dr. Bach (una maravilla, por cierto) u otras mezclas que podemos encontrar por ahí, la responsabilidad nuestra como terapeutas es ser sinceros y específicos con los alcances de las mezclas, y tener también el valor de ofrecerlas al público para continuar con la labor del Dr. Bach, que siempre quiso aliviar el sufrimiento de la manera más suave y efectiva.


lunes, 10 de mayo de 2021

Mariposa Lily

 

Sanar la vivencia de la madre significa afianzarnos en el mundo.

Es uno de los
trabajos terapéuticos más importantes en psicología y también ha sido retomado por la terapia floral y la homeopatía. La madre es el primer vínculo que tenemos en el mundo, y como tal marca una pauta sobre cómo lo percibimos y cómo cimentamos nuestra existencia física.

Las emociones de la madre también nos afectan cuando estamos en su vientre, cómo vive y experimenta su embarazo es algo que queda marcado y grabado en nuestras memorias. Nos estamos formando dentro de su cuerpo, y todos los estímulos que recibimos a través de ella pasan a ser parte de nosotros, a veces de manera inconsciente. Muchos autores van más lejos, y mencionan que incluso la reacción que la madre tiene respecto a la noticia de estar embarazada puede determinar el sentimiento del nuevo ser frente a la vida, y si es seguro vivir en el mundo o no.

Las figuras maternas no sólo son las que engendran, y no solo se refiere a las madres biológicas, también son madres aquellas que eligen tener ese rol, las que adoptan, las que de alguna manera y por circunstancias de la vida hacen este papel vital en el desarrollo de los seres humanos. De ahí que la experiencia de la maternidad siempre deba ser deseada y elegida, solo de esta manera trae felicidad, ya que cuando es forzada o atenta contra los derechos de las mujeres siempre significa una violación  a la libertad y la dignidad; y por supuesto que tiene efectos negativos en los hijos y en todo el sistema familiar y social.

Explorar nuestra relación con la madre es vital, hay muchos miedos y ansiedades que pueden tener un origen arcaico, viniendo de nuestras experiencias más tempranas y los primeros intentos que hacemos para relacionarnos con la figura con la que contactamos cuando nacemos. Puede ser a veces que el miedo a la soledad, el miedo al abandono, y el miedo a la intimidad tengan que ver con cómo vivimos la experiencia de llegar al lugar desconocido que es el mundo y depender solamente de una persona. Recordemos que no tenemos las herramientas de la adultez que nos permiten discriminar información, o darles nombre a las cosas, simplemente sentimos, y muchas de estas sensaciones quedan como una huella en nuestro ser, para bien y para mal. Si tuvimos un vínculo seguro, en el cual pudiéramos confiar, afectuoso, que atendía a nuestras necesidades y que se sintiera feliz de la llegada del nuevo ser a su vida, es más probable que nos desarrollaremos fácilmente, cimentándonos bien en el mundo. Lo sentiremos como nuestra casa y probablemente también podremos intimar y relacionarnos sin angustias con otras personas, sin miedo al abandono, o sin sentir que necesitamos ser valorados y validados por las otras personas, antes que entregarnos ese valor por nuestra propia cuenta.

Mariposa Lily es un remedio maravilloso que nos permite explorar y conectarnos con el arquetipo de madre que tenemos dentro de nosotros. Nos permite desarrollar la seguridad de estar nutridos, protegidos y amados, sobre todo en casos en los que la relación con la madre ha sido conflictiva, o cuando ha habido rechazo o ausencia de ella. Hemos visto excelentes resultados con personas que han sido adoptadas o que han quedado huérfanas, incluso si solo tienen el sentimiento de estar abandonados o en estado de orfandad. Este remedio nos da la capacidad de sentir la protección de la madre interna, que nos nutre y nos sustenta para apoyarnos en su regazo.

Va muy bien a personas que tienen ansiedad por perder los vínculos con otras personas, que se vuelven muy dependientes de relaciones, aunque sean poco sanas, y que de alguna manera han sufrido un abandono significativo. El sentimiento de abandono no solo se da en casos en los que la madre no está físicamente, también hay un tipo de abandono emocional en el cual la mamá está presente, pero no está involucrada en la crianza o rechaza de alguna manera a sus hijos.

De la misma manera, es muy aplicable en casos en donde hay sobreprotección materna, y se necesita tener una vivencia sana, cortar el cordón umbilical sin sentir tan fuertemente el dolor de la separación. Cuando se tiene una figura materna muy dominante, y no se permite a los hijos crecer y desarrollarse, Mariposa Lily devuelve la certeza y el sentir de calma de tener el apoyo de una figura maternal protectora y fortificante.

También es muy útil en casos en los cuales la madre ha trascendido y ya no está presente, el remedio nos permite poder conectar con su presencia y su recuerdo, sintiéndonos acompañados por ella una vez más, muchas veces primero se libera el dolor de la pérdida y después sanamos y dejamos ir en paz.

El uso de esta esencia floral puede ser prolongado, una de las ventajas indiscutibles de la terapia floral es que no existen sobredosis ni excesos de medicación, de esta forma podemos modular la terapia y la dosis, de acuerdo a la necesidad del paciente. Aprendemos también a autoregularnos y ser más autónomos con nuestro tratamiento. Por ello es importante la intervención y guía de un experto, que nos enseñe cómo ir dosificando saludablemente.

Mariposa Lily es una flor con beneficios extraordinarios, que nos permite sanar una de las relaciones más importantes de nuestra vida. También nos permite concebir la maternidad de una manera más sana y saludable, viviéndola con amor, seguridad y libertad. La maternidad sana siempre es una maternidad deseada, y las consecuencias de no permitir a las mujeres decidir sobre su cuerpo también nos afecta, aún de manera inadvertida e inconsciente. Es por eso que este remedio nos permite reconciliarnos con nuestra madre y la propia vivencia de lo que significa el arquetipo de "ser mamá", y así también entender a la mujer como un ser humano con libertades que deben ser respetadas para que, si decide dar vida, sea con toda convicción y amor verdadero, que dignifique, libere y trascienda.

 

 

viernes, 16 de abril de 2021

Lavanda


 

Con este remedio floral encontramos una solución a una de las situaciones más comunes en nuestros días: la hipersensibilidad nerviosa.

Cuando sentimos que tenemos los nervios de punta, que hemos tenido un día cansado y especialmente tenso (o si llevamos meses así), podemos echar mano de esta esencia floral, que principalmente tiene un efecto calmante y relajante, ayuda a apaciguar las emociones que son resultado de un agotamiento nervioso y que al final resultan en una sensibilidad demasiado exacerbada, que se dispara ante cualquier estímulo externo.

Generalmente se trata de personas que han estado bajo tensión por mucho tiempo, o que tienen un patrón de conducta que tiende hacia la sobrecarga de responsabilidades o estímulos. También se trata usualmente, de personas muy sensibles a los estímulos externos de cualquier tipo, y que además tratan de tener una vida llena de ideales, generalmente espirituales, a los cuales adherirse. 

Evidentemente esto les pasa factura, y terminan muy agotados, con sus fuerzas disminuidas y además muy nerviosos y agitados; a veces tanto que, a pesar de tener sueño y cansancio, no pueden dormir. En estos casos,  también las emociones se vuelven un problema, ya que cualquier estado en el que nos encontremos podría llevarnos a tener problemas para controlar la emotividad desbordada. No es que el mundo sentimental de la persona que requiere Lavanda esté fuera de control, sino que el agotamiento nervioso ya no permite el equilibrio, dando lugar así a estados turbulentos, en donde la agitación, el nerviosismo, el cansancio y la hipersensibilidad nos llevan a padecer de diversas afecciones.

La esencia floral de Lavanda nos ayudará a poder restablecer el equilibrio de nuestra capacidad de gestión emocional, nos ayudará a relajarnos y a sentirnos más centrados en nosotros mismos cuando creemos que hemos tenido una sobreexcitación nerviosa, por la razón que sea. Combinándola con una selección personal de flores, será un excelente auxiliar para recuperar nuestra calma y sosiego en los días en los que necesitamos un momento de relajación plena.

 

martes, 23 de marzo de 2021

Water Violet


Para aquellos a los que en la salud o en la enfermedad les gusta estar solos. Personas muy
tranquilas, que se mueven sin hacer ruido, hablan poco y con suavidad. Muy independientes, capaces y auto-suficientes. Casi libres de las opiniones de los demás. Son distantes, dejan a la gente sola y siguen su propio camino. A menudo inteligentes y talentosos. Su paz y su tranquilidad son una bendición para quienes les rodean.

Dr. Edward Bach

– Los Doce Curadores y Otros Remedios 



Este remedio floral, que pertenece a la familia de "Soledad" en el sistema Bach, es de las pocas flores de las que el Dr. Bach habla en términos positivos. Sin embargo, eso no quiere decir que no tengan algunas rasgos dignos de corregir.

El tema de Water Violet es que disfruta mucho su soledad, quizá demasiado... y corre el peligro de llegar a tal punto  en el que se da cuenta de que se ha quedado aislado, realmente solo, y no tiene a nadie a su alrededor. En ese momento su bien más preciado se comienza a volver una carga, pues pueden llegar a desarrollar una incapacidad notable para relacionarse con otras personas.

Generalmente Water Violet disfruta hacer las cosas a su manera, no son muy abiertos emocionalmente, y quizá tienen un orgullo un poco excesivo, en ocasiones sintiendo que necesitan estar separados de aquellos que no consideran a su nivel. Sí disfrutan de la compañía de las personas, pero solo de un grupo muy selecto, y muy reducido, y tampoco por mucho tiempo.

Este remedio nos invita desarrollar la capacidad de crear vínculos, de equilibrar nuestro ego y también de poder equilibrar el deseo de aislamiento y soledad, con el deseo de relacionarse. De la misma manera nos permite ir buscando una forma de no ser tan distantes con el mundo e involucrarnos más en aquello que realmente es importante para nosotros, sin evadir el convivir natural de nuestro mundo.

Solo vinculándonos y compartiendo nuestras capacidades y dones, podremos sentirnos realizados y felices. Cuando Water Violet puede hacer esto, entonces su soledad se vuelve algo realmente íntimo y gozoso, sin llegar a pagar el precio del aislamiento, y sobre todo, para que su soledad no se convierta en desolación.