miércoles, 5 de junio de 2019

Por qué poner límites



Más de una vez nos hemos encontrado con ese consejo que se da tan libremente, pero que nadie nos explica bien qué es lo que significa: Necesitas poner límites.

Pero ¿Qué son los límites? ¿Cómo los pones? ¿Significa que tengo que poner una cerca alrededor de mí y andar caminando por ahí con ella? Porque de ser así parece muy poco práctico y es evidente porqué muy pocas personas se esfuerzan por hacerlo.

La verdad es que rara vez se le enseña a los niños pequeños a poner límites, tenemos que aceptar que vivimos en un mundo en donde complacer, mantener apariencias, caer bien a los otros para conseguir algo a cambio…son situaciones muy comunes. Y muchos padres incluso inculcan a sus hijos a que no pongan límites para no parecer maleducados.

En suma, muy pocas veces les enseñamos a las futuras personas adultas a decir que NO. Es poco común también que se nos inste a apreciar y cultivar qué nos gusta, qué no queremos para nada y qué cosas jamás vamos a aceptar; la crianza muchas veces se centra en la obediencia y punto, pero no le damos chance a los niños a desarrollar este sentido de identidad y de independencia que tanto necesitan. Condiciones para todo: si haces esto, entonces obtendrás tal cosa. Amor condicionado: si no te portas de determinada, forma ya no te voy a querer. Y así nos vamos entrenando a que siempre tenemos que ceder en algo para obtener otra cosa. Lo que no nos dicen es que este proceso muchas veces nos lleva a simplemente ser seres condicionados para recibir algo a cambio sin cuestionarnos más allá de si eso que recibimos es bueno para nosotros o si realmente deseamos lo que creemos que deseamos.

Y evidentemente también perdemos ese sentido de qué es bueno para mí, qué me gusta, qué es lo que yo quiero, y hasta dónde llego yo como persona. Cuando perdemos la noción de saber quiénes somos en ese momento de nuestra vida, y olvidamos que podemos poner un alto a lo que ya NO deseamos o no nos gusta entonces nuestros límites personales se comienzan a volver borrosos. El proceso de despersonalización que viene después es algo horroroso, porque perdemos de vista la identidad que veníamos construyendo desde hace tiempo, y si nunca la hemos tenido clara, un día podemos vernos en un espejo y ni siquiera reconocer la imagen que nos refleja; nos convertimos en los deseos de los demás, en sus necesidades, en las expectativas del otro. Si bien es verdad que nuestro mundo toma forma cuando entra en contacto con “el otro” también es verdad que cuando el contacto es extremo y no hay nada que nos separe entonces nuestro “yo” se vuelve confuso, con todas las consecuencias que implica.

¿Cómo me puedo dar cuenta de que me hace falta poner límites? Para muchas personas esta pregunta es tan importante casi como otra que va en esa misma línea: Si queremos ser de servicio y ayudar a trasformar el mundo ¿Cuándo estoy siendo empático y cuando simplemente están abusando de mí? ¿Cuándo parar de ayudar? La cuestión no es fácil siempre, en este tipo de situaciones no hay una respuesta universal.

Aunque al mismo tiempo sí hay una respuesta sencilla: si hay algo que no quieres hacer y lo estás haciendo por cualquier razón que no sea tu propia decisión, estás violando tus límites. Si hay alguien que constantemente está pidiéndote favores y accedes por no ser mala onda, entonces no estás respetando tus límites. Cuando hay una persona que te está haciendo algo que no te gusta y no has dicho basta, tus límites están siendo violentados.
Situaciones así de pequeñas se pueden magnificar si nunca aprendemos a identificar cuando no hay una barrera que demarque nuestra identidad, nuestro ser y voluntad y la contrasten con la de los otros. Si esto se vuelve confuso, las cosas pueden escalar muy rápido.

Un foco rojo de no tener límites claros es cuando la dignidad en nuestras relaciones y situaciones de vida va disminuyendo, o es inexistente. Cuando la dignidad se va, no hay nada que justifique quedarte ahí, no hay ayuda o proactividad sin dignidad, así de simple. No se puede dar en un lugar en donde no hay ganas de recibir, o donde no hay alguien que aprecie o pueda recibir lo que damos. Parece paradójico, pero en muchos casos el dar y compartir está justamente en restringir nuestra ayuda. Si le estamos enseñando a la otra persona que puede vulnerarnos, que puede sobrepasar nuestros límites (por mínima que parezca la situación) entonces nuestro deseo aparentemente altruista se vuelvo egocéntrico, ya no estamos defendiendo lo más preciado que tenemos; y por no querer perder una relación o sufrir en el proceso de restringir nuestro impulso de ayudar, le estamos enseñando a los otros a no respetar, egoísmo puro disfrazado de ser buena onda.

El ser buena persona, buen amigo, buenos padres, no quiere decir que te tienen que pasar por encima y sin respeto. No quiere decir que tienes que poner la otra mejilla siempre, cada caso es muy particular pero la fórmula es sencilla: si ya tienes la conciencia de que te falta poner límites y sigues permitiéndolo, entonces hay que revisar muy a fondo lo que nos está haciendo actuar tan pasivamente. Enfrentar la vida con límites puede ser escalofriante si nunca hemos aprendido a valorarnos, a decir que no, o a quedarnos un rato solos con tal de tener dignidad (dicen que más vale solo que mal acompañado, y es verdad). Hay casos en los que se pueden hacer ciertos sacrificios por el bien mayor, pero siempre es una elección propia que se tiene que hacer, sobre todo cuando te estás poniendo en una situación incómoda; tiene que ser con conciencia, cuando la elección entra en acción el abuso sale por la puerta.

Los límites son un tema bastante escabroso en nuestro país, justamente porque no se nos enseña a ponerlos, es una cuestión arraigada fuertemente. Es importante reflexionar sobre esto y sus consecuencias porque podría parecer un tema de desarrollo personal pero permea a través de toda nuestra cultura. Cuando vemos a alguien que rechaza ayudar a alguna persona pensamos que qué mala onda. Si hay alguien que reclama porque otra persona se metió en su lugar de la fila pensamos que es un exagerado, o si alguien reclama que no le están devolviendo los cincuenta centavos de su cambio en el supermercado pensamos que es un miserable. Y no, es simplemente exigir algo que nos pertenece: el derecho a decir que NO.

Poner límites es un músculo, hay que entrenarlo. Hay gente a la que se le da natural, sin embargo muchos no pertenecemos a esa clase de personas. Es importante hacerlo, de lo contrario nos podemos estar acercando peligrosamente a una vida llena de descontento e inconformidad, sintiendo que abusan de nosotros cuando en realidad hemos permitido que nos abusen, hay que reclamar cuando se tiene que reclamar; hay tiempo y contexto para la paz, y también hay tiempo para exigir que se nos respete.




miércoles, 1 de mayo de 2019

Creando amor y apreciación


¿Alguna vez has soñado con que te encuentras al amor de tu vida? 

Quizá sí, o tal vez también sueñas con que por fin puedes tener tu trabajo ideal, con las personas “ideales” para tu crecimiento o el proyecto que siempre soñaste. Probablemente todos estos escenarios los tuvimos en mente en algún punto de nuestra vida; soñamos, seguimos soñando o dejamos de soñar dependiendo de cómo nos fue en la feria. 


Todos tienen un deseo idealizado, un tinte rosa, romántico (y de carencia, dicho sea de paso). La búsqueda desesperada y la redención del encuentro, lo incompleto que se completa, el sacrificio y la recompensa, un polo que conecta con el otro y crean algo nuevo. No decimos que eso no suceda, o que sea imposible, este tipo de cosas pasan algunas veces en la vida. Lo que sí decimos es que muchas veces creemos que cuando se encuentran las dos partes que se buscan (sean parejas, proyectos, amistades, carrera, etc.) esa conexión se mantendrá por siempre e irá creciendo y desarrollándose; huelga decir que esa realidad rara vez se ve manifestada.

¿De cuántos descalabros amorosos hemos sido testigos, de cuántas decepciones? 
Muchos de nosotros pensamos que el amor es algo que se debe dar antes y con base en eso podemos actuar ante lo que tenemos en frente, tenemos que amar a la persona antes de involucrarnos más, tenemos que tener una total apreciación de nuestro trabajo para hacerlo bien. A la mayoría no se nos ocurre que el amor, en cualquiera de sus formas y con cualquier objeto, se construye y muy pocas veces se da a priori.

Podemos tener deseo, infatuación, atracción, quizá un poco de codicia por ese objeto que deseamos; pero amor, apreciación verdadera, deseo de hacerlo más grande, de desarrollarlo…eso se va construyendo con el tiempo, esfuerzo y al trabajo que le invertimos.

Pensemos en alguna relación significativa que tengamos, probablemente comenzó todo lindo, con facilidad, hubo atracción, se vibró bien. Después conforme fuimos conociendo a esa persona pudimos ver los “detalles” que no nos gustaban tanto, y después vinieron los problemas con esos detalles. Aquí tomamos la decisión de si queríamos continuar con ese vínculo o preferíamos dejarlo de lado para continuar con nuestra vida sin esa relación. Y este es el punto decisivo con el que nos encontramos cada día de nuestra vida en relación con las cosas en las cuales queremos hacer florecer el amor y apreciación. Esta decisión de no soltar, de estar dispuesto a trabajar para transformar, la decisión de ver nuestras áreas de negatividad para ver hasta dónde somos parte del problema y sentir el deseo de hacer lo necesario para continuar, es lo que hace que realmente digamos que estamos construyendo el amor.

Dejando atrás el romanticismo, el amor no es la causa de la unión entre parejas, trabajos o cualquier otra cosa que desees, sino el efecto. Quizá puede haber al inicio un destello cegador de algo que parece amor, pero que en realidad es solo una ilusión causada por la emoción que nos provoca el desear o necesitar. Cuando esa emoción inicial se disipa comienza el verdadero trabajo para crear amor, y si no hay voluntad el efecto que buscamos no llegará. Habremos sido víctimas de la ilusión del mero deseo de gratificación fácil y rápida pero no habremos conseguido el amor que llega cuando has invertido energía, tiempo, esfuerzo y motivación en crear o transformar algo. No está mal disfrutar algo pasajero, sin embargo las posibilidades de que eso se convierta en algo duradero no son muchas. Habrá que plantearnos nuestros objetivos y creencias en la vida para realmente poder trabajar sobre lo que queremos lograr.


Y esto es un buen consejo para desarrollar amor en cualquier área de nuestra vida, tenemos que involucrarnos en el trabajo y en lo que hacemos para llegar a amarlo. La inclinación, el deseo y la motivación inicial son básicos para poder iniciar; sin deseo no podemos comenzar a construir nada, y aun cuando nos encontramos en una situación que no nos encanta, podemos desarrollar una mínima apreciación por lo que estamos haciendo si inyectamos ese animo y trabajo. Pero tenemos que tomar en cuenta que la satisfacción, y el efecto que buscamos en nuestra vida es proporcional al trabajo que estamos dispuestos a invertir en ello, no hay de otra.

Es importante saber que la reflexión constante en por qué y para qué deseamos lo que deseamos es necesaria, tampoco podemos desperdiciar nuestro esfuerzo en lugares o personas que, por alguna u otra razón, no pueden recibir lo que queremos dar o compartir. Tampoco podemos soportar nada que dañe nuestra dignidad humana porque eso va en contra de cualquier efecto positivo que podamos buscar. Un afamado psicólogo decía que: “Para que un matrimonio o una relación de compromiso funcione a largo plazo, debes de estar dispuesto a hacerlo todo por la otra persona, incluso dejarla”.  

Es parte del trabajo tomar las decisiones pertinentes para preservarnos y mantener nuestra dignidad, el amor propio es el punto de inicio y la base fundamental de cualquier relación duradera; pero también es parte del amor dejar ir cuando no podemos construir ni transformar, cuando no hay espacio ni apreciación para lo que queremos dar, o somos un obstáculo para aquello que amamos; eso también es una manera de dar y compartir.

Este tema es mucho más complejo de lo que podamos explicar en un pequeño espacio como este, pero lo que sí podemos compartir es que la voluntad, el involucramiento verdadero y el trabajo son necesarios para construir amor y apreciación a largo plazo. 

El amor eterno y el “vivieron felices por siempre” rara vez llega. La vida no es cuento de hadas, pero puede ser extraordinaria y aún más maravillosa cuando tomamos responsabilidad y la libertad de decidir qué queremos de ella. Quizá no haya un príncipe azul, ni el trabajo ideal con las personas maravillosas que fantaseamos, pero seguramente sí habrá una persona o una labor real y tangible en la que podamos invertir nuestra energía, y cuando ese deseo de dar se activa entonces las posibilidades para una satisfacción y amor duraderos se abren, no como una causa para hacerlo, sino como el efecto y a la vez la meta que nos mantendrá con motivación para llevarlo a cabo.



lunes, 8 de abril de 2019

Diente de león



Personas con deseos, emociones e impulsos intensos, que les gusta estar siempre en acción y prefieren hacer las cosas rápido y de una manera determinada. 

Sufren de mucha tensión por el exceso de fuerza que ponen en sus asuntos cotidianos, a veces rígidos o inflexibles, les cuesta seguir el ritmo de la vida y descansar.

El remedio ayuda a conectar con el deseo de hacer sin desgastar el cuerpo o la mente en el proceso.

Artius


Muchas veces no logramos entender que el cuerpo necesita desacelerar el paso, queremos seguir adelante, con gran impulso, exigiéndonos mucho porque nuestro deseo así lo indica. Y no es un error, no está mal sentir el impulso de manifestar todo aquello de lo que somos capaces.

El problema viene cuando no sabemos el momento de parar o de darnos un descanso, en esos momentos en los que estamos en la cama y no logramos desconectarnos del ritmo vertiginoso de la vida que nos hemos creado o que el mundo nos exige.

Lo que viene después ya todos lo hemos sentido: tensión en el cuerpo, acidez en el estómago, reflujo, tics nerviosos. Señales de que nuestro cuerpo está hiperestimulado y que nos grita que necesita descanso, pide esquina urgentemente, y a veces aunque queramos darle esa oportunidad no somos capaces de hacerlo porque ya el ritmo es parte de nosotros.

Aquí es cuando la esencia floral de Diente de león es de mucha utilidad, este remedio nos ayuda a desacelerar, bajarle al ritmo que llevamos para poder conectar con esa verdadera fuerza que nos permitirá hacer aún más. Ese “relax” que mucho nos recomiendan lo podemos encontrar con este remedio floral; a veces esa intensidad se puede ver reflejada en tensión, reacciones violentas cuando las cosas no van como queremos, inflexibilidad, corajes por pequeñeces y otras reacciones que nos indican que estamos muy lejos de una relajación que permitirá que las cosas fluyan con el ritmo que deben tener.

Es un excelente relajante cuando queremos poder hacer una pausa para el descanso o cuando estas reacciones ya son parte de nuestra vida cotidiana, el remedio crea la conciencia de que podemos seguir con el flujo de las cosas sin necesidad de forzarlas y nos ayuda a tomarnos todo con más calma. Muy parecido a la esencia floral de Nopal en este aspecto, pero mientras que Nopal se estresa porque no confía en el proceso, Diente de león empuja más fuerte, forzando las situaciones, y evidentemente que el cuerpo y la mente le pasarán la factura.

Así que la próxima vez que nos sintamos estresados, tensos, acelerados, irritables y sin poder descansar, podemos ir por nuestra esencia floral de Diente de león para que nos ayude a darnos un break y podamos reponer fuerzas para darlo todo cuando sea necesario.

lunes, 4 de marzo de 2019

Aspen


Temores vagos y desconocidos, para los que no se puede dar ninguna explicación, ni razón. Sin embargo, el paciente puede estar aterrorizado de que algo terrible vaya a suceder, sin saber qué. Estos miedos vagos e inexplicables pueden acecharle de noche o de día. Los que lo padecen a menudo tienen miedo de contar sus preocupaciones a los demás.
Dr. Edward Bach
- Los Doce Curadores y Otros Remedios

Este es un remedio floral del sistema Bach, con una aplicación muy interesante y precisa. Se encuentra en el grupo de “Miedo”, pero es un particular y único tipo de temor.

Mientras que los otros remedios florales en este grupo pueden nombrar la causa del miedo que sienten, Aspen se caracteriza por ser un miedo o ansiedad vaga y sin razón aparente. Son ese tipo de temores que de repente nos dan sin saber por qué o a qué tememos, pero que aun así nos pueden poner la piel de gallina o meternos en un estado en el que nos sentimos realmente atemorizados y desconcertados porque no logramos entender la razón del miedo.

A veces pareciera que sentimos que algo malo va a suceder, como una sensación vaga o aprehensión, corazonadas, un susto al cual no podemos poner nombre. En ocasiones algunas personas lo llaman ansiedad o presentimiento de algo negativo, pero no logran identificar la causa.

Es muy importante mencionar que en muchos sitios podemos leer una descripción de Aspen como un remedio para el temor a lo desconocido, a los fantasmas, a la muerte o a perder el control. Sin embargo estas descripciones corresponden a otros remedios ya que podemos identificar a qué le tenemos miedo, mientras que la indicación para utilizar Aspen es cuando no sabemos el origen del miedo, simplemente llega y así como llega se va, sin que nosotros sepamos explicar la razón de nuestro miedo o pánico.

Si decimos que tenemos miedo a los fantasmas o a lo desconocido entonces el remedio floral Mimulus sería una opción más adecuada, si repentinamente tememos perder el control en una situación y hacer algo de lo que nos arrepintamos entonces el remedio indicaría más la selección de Cherry Plum.

Un ejemplo muy común de un miedo Aspen sería cuando entramos a un lugar y repentinamente sentimos temor, ansiedad, aprehensión sin saber por qué; y por más que intentamos explicarnos o enumerar las razones por las cuales tememos, simplemente no encontramos una causa, es en esos casos en donde Aspen está indicado para ayudarnos a encontrar la calma de nuevo.

Muchas veces el remedio floral nos brinda la seguridad de que nada malo sucederá, también nos podría ayudar a identificar la causa del temor y sentir el alivio del equilibrio emocional, la certeza de que estaremos bien aunque no hayamos identificado lo que nos hizo temer tanto. El estado negativo Aspen puede dar de noche o de día, estando solos o acompañados, no es una cuestión de algún factor que podamos enumerar o nombrar.

Podemos mezclar este remedio con otras esencias florales si la situación lo amerita, si sentimos este tipo de temor o incluso pánico podemos agregar otros remedios para esos casos y nos permitirá encontrar tranquilidad de una manera más efectiva y rápida. Es importante recordar que los remedios florales no se contraponen o tienen contraindicación, por lo que una prescripción adecuada es indispensable para lograr una solución satisfactoria.

Aspen es un remedio floral excepcional para casos en que las personas sienten ansiedad pero no saben qué la está causando y esto les da aún más ansiedad, o en situaciones en las que podemos sentir verdadero terror porque sentimos que algo malo pasará pero no logramos saber qué. Aspen nos da seguridad, confort, valor y permite que podamos estar tranquilos en este tipo de situaciones.




domingo, 28 de octubre de 2018

Cempasúchil


"Para aquellos que necesitan tener claridad y comprensión en los mensajes que emiten o reciben; frecuentemente tienen malentendidos o no pueden comunicar lo que realmente desean. 

El remedio ayuda a percibir correctamente los mensajes que recibimos para asimilarlos e integrarlos a nuestra vida; así respondemos de manera adecuada, aprendiendo y comprendiendo de cada situación de la manera más clara posible".

Artius


Cuando llega noviembre, podemos encontrar esta hermosa flor por doquier. Adorna nuestras ofrendas y altares del día de muertos. Quizá su uso como remedio floral estaba intuido por nuestros ancestros, pues los temas principales que trabaja son la comunicación y el aprendizaje, en muchos y profundos aspectos de estos dos rubros.

Dicen por ahí que la esencia floral de Cempasúchil te ayuda a ver lo que tienes que ver, escuchar lo que tienes que escuchar y aprender lo que tienes que aprender. Cuando ingerimos esta esencia tenemos una percepción más acertada de los mensajes que emitimos y recibimos, casi como si un velo se quitara de nuestros sentidos, podemos acceder más fácil y claramente a la información, y así comunicamos de manera más certera lo que deseamos decir, sin malentendidos.

Muchas de las veces no podemos aprender las lecciones de la vida porque estamos muy negados a ver las pistas que ésta nos manda, lo mismo puede suceder en la escuela, podemos no comprender lo que escuchamos y por lo mismo no asimilarlo, la esencia floral de Cempasúchil nos permite acceder correctamente a la información para poder aprehender el mensaje que necesitamos recibir y responder a él de manera correcta. 

Este proceso se traslada a muchas otras situaciones de la vida, ya que éstos mensajes no solo llegan de las personas, también pueden venir de situaciones, coincidencias, animales, o curiosidades de esta vida... o la otra, Cempasúchil es un puente entre dos puntos tratando de comunicarse, sin importar el origen o destino de éstos.

Es curioso que esta flor sea utilizada en los altares de día de muertos para guiar a las almas que regresan, una especie de puente guía entre la vida y la muerte. Y es que la esencia floral de cempasúchil ayuda a que los lazos y las palabras que usamos como esos medios invisibles de unión, puedan ser realmente entendidos por lo que son y no lo que creemos que son. 

Así bien, podemos encontrar que esta esencia floral nos permite ver las cosas, situaciones y personas como de verdad son y no como las hemos imaginado o quisiéramos que fueran, esos también son mensajes que la vida nos envía; algunos autores incluso mencionan que tomada de manera prolongada ayuda a mejorar o a abrir nuestros canales de percepción, tanto sensoriales como extrasensoriales, promoviendo una vez más la comunicación en todos sus aspectos.

La claridad mental que otorga Cempasúchil, así como la correcta apreciación de los mensajes puede ser entendida como una apertura de la percepción y emisión de todas las formas de comunicación, aunque de manera más patente en la comunicación verbal y visual. 

Permite principalmente comprender y acceder a la información de manera más fácil, la información puede llegar de cualquier fuente y en cualquier momento, vivimos en un mundo lleno de ella, podríamos decir que estamos plagados de información. Es importante poder asimilarla y actuar en consecuencia, aprender de este mundo (y del otro también) para avanzar más fácilmente en este breve instante que nos tocó vivir.

viernes, 31 de agosto de 2018

Vervain


Aquellos con ideas y principios fijos, que están seguros son los correctos, y que rara vez cambian. 
Tienen un gran deseo de convertir a todos a su alrededor a sus propios puntos de vista sobre la vida. 
Tienen fuerza de voluntad y mucho valor cuando están convencidos de las cosas que desean enseñar. 
En la enfermedad continúan luchando aun cuando la mayoría ya habría renunciado a sus deberes.
Dr. Edward Bach
- Los Doce Curadores y Otros Remedios

Vervain es uno de los doce curadores, las primeras flores que el Dr. Bach clasificó como tipos de personalidad. Actualmente se reconocen más “flores tipo”, incluso reservando a Rock rose (otro de los doce curadores) solo para casos de pánico o miedo demasiado intenso sin considerarla tipológica.

Es importante siempre acercarse y encontrar la flor que equilibra a la persona desde el punto de vista de la personalidad, ya que muchas veces el solo hecho de incluir la flor tipo en la mezcla personal puede aminorar las molestias emocionales en gran medida.
Cuando hablamos de Vervain siempre hay que tener en cuenta que está dentro de la familia “Excesiva preocupación por el bienestar de los otros”, desde esta perspectiva podemos acercarnos más a un entendimiento profundo de la flor. 

Cuando está en desbalance, Vervain presenta exceso de entusiasmo, mucho ímpetu, intensidad en sus emociones e ideales, ganas de convencer y convertir, con una fuente de energía que pareciera inagotable. Aunque estas características también muestran su lado positivo, cuando se desequilibran pueden resultar en fanatismo, intolerancia a otras ideas y puntos de vista, incluso pueden tener dificultades para relajarse o desconectarse de los temas que le interesan. 
Huelga decir que con tanta intensidad es muy probable que haya estrés en sus vidas o que tengan problemas para relacionarse con aquellos que no tienen sus mismos puntos de vista.

Nos encontramos con una persona con mucha fuerza de voluntad para llegar hasta el final del trabajo que tiene que hacerse, con ganas de luchar por lo que cree que es correcto. Es muy probable que le molesten de sobremanera las injusticias (desde su punto de vista de lo justo) y que con valor y una valentía incansables defiendan las causas en las que creen. La cuestión es que cuando no están en armonía pueden excederse en todos estos rasgos y perder de vista el descanso, tener incapacidad para relajarse en general, la tolerancia u olvidar que algunas batallas no merecen tanta atención por cuestiones meramente prácticas (o de salud).

El remedio floral permite la relajación y la flexibilidad en los puntos de vista, de esta manera podemos ser más objetivos y no vernos abrumados por la intensidad de nuestras emociones o la vehemencia de nuestras de creencias. Cuando el entusiasmo está en su punto correcto entonces podemos tener la fuerza para hacer grandes cosas y de igual manera relajarnos cuando tenemos que hacerlo, y así podemos seguir en pie de lucha cuando sea necesario y acercarnos a las personas para entenderlas y entablar un diálogo constructivo y no solo con el afán de convencerlas de nuestro punto de vista.

jueves, 12 de julio de 2018

Heather


Aquellos que siempre están buscando la compañía de cualquiera que pueda estar disponible, ya que les resulta necesario hablar de sus propios asuntos con los demás, sin importar quien sea. Son muy infelices si tienen que estar solos por un tiempo.
Dr. Edward Bach
- Los Doce Curadores y Otros Remedios


Esta flor ha recibido mucha mala publicidad, cuando los terapeutas florales hablan de Heather generalmente escuchamos comentarios negativos. Dicen que es una persona necesitada, que se quedó en una etapa oral de desarrollo, que es más infantil y con ganas de llamar la atención.

Comentarios como estos nos alejan mucho de la verdadera intención que tenemos en terapia floral. Cuando comenzamos a meter juicios de valor a las personas que vienen a pedir nuestra ayuda  en realidad nos alejamos más de lo que la persona necesita y volcamos nuestras ideas sobre ella y cómo debería ser según nuestra percepción.

Además, recordemos que el sistema floral de Bach trabaja directamente con las emociones que las personas traen y de las cuales tienen consciencia, la simplicidad que el Dr. Bach quería para su sistema también incluye dejar fuera otras aproximaciones teóricas que para muchos son incomprensibles, o que finalmente hacen más complicado el reconocimiento de algo tan sencillo como una emoción, lo más simple que tenemos en nuestra naturaleza.

Si ponemos atención a los rasgos que caracterizan a Heather podremos econtrar los rasgos positivos de estas personas. Recordemos que esta flor se encuentra en la familia de “Soledad”, entonces ya tenemos una gran pista de lo que le ocurre. De entre los tres remedios que aparecen en esta familia de emociones, Heather es el único del que el Dr. Bach explícitamente escribe que NO le gusta estar solo.

La cuestión con Heather es que está muy centrado en sí mismo, está muy preocupado con sus problemas y necesita hablar de ellos. También este autocentramiento causa que las conversaciones se traten sobre él y que busque compañía de quién esté disponible. No discrimina muy bien a quién hablarle, siempre y cuando le presten atención para poder suavizar el sentimiento de soledad que siente en su estado de desequilibrio.

Evidentemente que las personas que hablan todo el tiempo sobre sí mismas y que encima quieren acaparar la conversación, no son tan bien vistas. Incluso hay algunas personas que huyen de la gente así.

Si vemos esta situación desde esta perspectiva podremos tener una panorámica más clara sobre el predicamento de Heather en desbalance. Una persona que no le gusta ni tantito la soledad, pero que está tan centrada en sí misma que necesita hablar sobre sus problemas y su vida, dejando a los demás exhaustos con sus pláticas. Acto seguido, la gente comienza a evitarla, dejándola justamente como no le gusta estar: ¡Sola! Y el círculo vicioso se puede repetir sin cesar, creando más y más soledad para la persona Heather.

¿Qué podría hacer el remedio floral para ayudarle a equilibrar este estado?
Heather nos permite comenzar a disfrutar de nuestra propia compañía, nos ayuda a aprender a estar solos y no andar corriendo detrás de quién esté disponible para escucharnos o estar con nosotros; bien dicen que a veces es mejor estar solo que mal acompañado y esto aplica muy bien para Heather. Al poder estar bien en soledad, nos permite aprender a discriminar a quienes dejamos entrar en nuestro círculo o a quién le contamos nuestra vida. Es una situación diferente estar con los otros porque queremos estar y no solo por evitar la soledad.

En muchas ocasiones el centrarnos demasiado en nosotros mismos nos produce un exceso de preocupación por nuestros problemas, cuando eso sucede es mejor enfocar la atención hacia afuera. Es posible que Heather pueda volverse un poco hipocondriaco, pues la atención está centrada hacia adentro y hacia sí mismo. 

El potencial sanador de Heather también incluye el poder cambiar nuestro foco de atención hacia los otros y mostrar interés por los demás. Cuando esto sucede,  nuestros problemas no parecen tan graves si los sacamos del contexto de solo pensar y hablar de nosotros. Curiosamente cuando compartimos la atención podemos encontrar verdadera compañía, con base en la empatía y la escucha e interés genuino por los otros y no solo como receptores o proveedores de atención.

Es de esta manera como Heather en equilibrio puede salirse un poco de sí y entonces encontrarse con el otro, generando vínculos compartidos, lejos de una necesidad de compañía y atención. Podemos disfrutar de nosotros mismos también, de una manera más sana y permitiéndonos descubrir aspectos que no conocíamos. 

La soledad es buena compañera y Heather, paradójicamente, puede encontrarla bastante grata. Aprendiendo a estar solos y a mostrar interés en los otros, entonces encontramos a un compañero bastante agradable, dispuesto a compartir las cosas de su vida y además prestando un buen oído. Es de esta manera como sus relaciones pueden volverse más plenas, completas, placenteras y la soledad deja de ser un problema. 

Heather en equilibrio promueve la comprensión empática hacia los otros, el altruismo de prestar atención y de estar para los demás. Con esta capacidad de compartir, difícilmente Heather se encontraría solo, y si así fuera no sería gran problema, pues ha aprendido a disfrutarse a sí mismo también.